¿De verdad es una moda esnifar condones?

Hay modas que van y vienen. Los pantalones de campana o volver a ponerse flequillo. Pero hoy en día ya no solo son tendencia las prendas de ropa o los peinados, también los son los vídeos virales de Internet, que incluso reaparecen cuando parecían olvidados.

Es el caso de los llamados #condomchallenge. Como relata la sexóloga Nayara Malnero de Sexperimentando , “hay varios condom challenge, y de hecho algunos los he utilizado de ejemplo para explicar lo difícil que es que se rompa un preservativo”. Uno de los más conocidos era aquel en el que se llenaba un preservativo con agua y se lanzaba encima de alguien, dejando atrapada su cabeza, a la espera de que el condón explote. Sin embargo, como aporta Malnero, el más conocido por la mayoría de los jóvenes es una práctica aún más peligrosa, y que ha vuelto a ser noticia recientemente.

Se trata de inhalar un preservativo. Exactamente, el reto está en conseguir aspirar el preservativo por la nariz, para que pase por la garganta y poder sacarlo por la boca. Algo que como señala la sexóloga “supone un riesgo importante de asfixia”.

En realidad, este reto se hizo conocido hace ya algunos años, sobre todo durante el 2013, pero si ha vuelto a ser noticia es debido a la alarma que supuso conocer la existencia de esta práctica en una reunión de padres, en un colegio de Texas, tal y como relata The Washington Post .

Condom

La cuestión, más allá de si sigue siendo tendencia o no, es saber por qué se volvió una moda en su momento, y por qué los jóvenes se suman a este tipo de retos, siendo uno de los más recientes, por ejemplo, comer cápsulas de detergente líquido  .

Uno de los motivos lo explica Malnero, y es tan simple como que “les hace gracia porque se utiliza un condón, aunque podría hacerse con un globo de agua”, entendiendo que la idea del preservativo hace que el vídeo se viralice mucho más.

Por su parte, Nuria García Alonso, psicóloga infantojuvenil, dice que “hay muchas razones por las que se pueden viralizar: ver en otros las consecuencias de euforia, el reconocimiento social que supone y los ‘me gustas’ o seguidores que puedes conseguir, la presión de grupo y la curiosidad que tenemos por lo diferente y lo extremo”.

La psicóloga cree que detrás de estos retos también está la necesidad de los jóvenes de buscar sensaciones nuevas. “Cuando participamos en este y otros retos y los logramos, pasamos de un nerviosismo inicial a un subidón desmedido por haberlo conseguido y eso nos genera un aumento de dopamina que nos va a hacer que realicemos otros retos, lo mismo que cuando ganan en su videojuego favorito o practican un deporte”.

Teniendo en cuenta esto, la idea en la que habría incidir es en que los jóvenes que vean estos retos, antes de imitarlos o alentarnos “investigaran más allá del vídeo para conocer los riesgos de esas conductas”. Por último, añade que “además, sería muy interesante que conocieran otras alternativas de ocio que realmente pueden ser más estimulantes que este tipo de retos”.

Click aquí para cancelar la respuesta.