¿De cuánto es el periodo refractario normal?

Quizás te suene y si no, te lo aclaramos: el periodo refractario es el tiempo mínimo que debe transcurrir desde que una persona tiene un orgasmo hasta que puede lograr de nuevo la excitación. En los hombres este período es mucho más largo que en las mujeres. ¿De cuánto es su duración? Este tiempo cambia con cada individuo, así como tiende cambiar a lo largo de la vida, en la adolescencia puede variar de 2 a 5 minutos y en la edad adulta se alarga un poco más. Así que ya sabes: las comparaciones son odiosas y en este caso, no tienen mucha razón de ser: cada uno es un mundo. Y vaya por delante que decimos en el titular “normal”, pero quizás lo más correcto sería decir “más común”.

Pero sigamos con el periodo refractario: “Los primeros minutos se caracterizan por una disminución importante de la excitabilidad seguido de un tiempo en el que no es posible tener de nuevo una erección”, comenta la sexóloga Núria Jorba .

man with banana with its tip removed

Hay que decir que hay hombres sin periodo refractario, que pueden tener una relación sexual, llegar la orgasmo, eyacular y si quieren, continuar sin problemas. “Este hecho se debe a que la segregación de prolactina inducida por el orgasmo es uno de los mecanismos involucrados en el período refractario, por tanto, los hombres que no lo tienen se ha visto que después del orgasmo, sus niveles de prolactina no se han alterado y se mantienen al mismo nivel”, aclara la experta.

Las mujeres también tienen periodo refractario

Y si pensabas que las mujeres no tenían refractario, has de saber que te equivocabas: “Muchas de ellas tras el orgasmo pueden continuar con la penetración vaginal y llegar a tener más orgasmos, pero en muchos casos se ha observado que el clítoris también pierde flujo sanguíneo y se vuelve hipersensible, haciendo que la estimulación directa pueda llegar a molestar. Hay que mencionar que aún hay muy pocos estudios sobre el período refractario en mujeres”, añade Jorba.

Como curiosidad, diremos que, evolutivamente, esta pérdida de erección tras la eyaculación masculina es un mecanismo para evitar gastar energía y reservas espermáticas con una mujer con la que acabas de tener sexo. “Es decir, que si apareciera una nueva “hembra” este período se reduciría de inmediato”, finaliza Jorba. O sea, una forma de perpetuar su estirpe, guardando reservas para otra que pudiera presentarse en su camino..

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