Cuidado: las pastillas para la disfunción eréctil sin prescripción no son una fiesta

Cada vez son más los jóvenes que han tomado algún tratamiento para la disfunción eréctil, DE. La cifra habría aumentado un 15% en los últimos años, según dice Boston Medical Group basándose en un estudio que han realizado desde 2011. ¿Por qué estarían tomando los jóvenes estos tratamientos? En absoluto es porque tengan algún problema de disfunción sino que las causas apuntan a la presión que sufren por no fallar en sus relaciones sexuales, o sea, “dar la nota” y por la facilidad para adquirirlos en la red.

Una simple búsqueda de “pastilla disfunción eréctil” en Google revela el gran negocio que existe en Internet para estos medicamentos. Desde populares páginas de compraventa como Ebay hasta webs creadas únicamente para su venta, hay un sinfín de opciones para comprar estas pildoritas milagrosas. Se tarda solo unos minutos y se recibe cómodamente en casa. Todo parece muy sencillo, pero tiene sus consecuencias.

Pills and capsules in medical vial

Según el Atlas de la Disfunción Eréctil, en España hay dos millones y medio de hombres que sufren este problema. Las causas son variadas y pueden ir desde hábitos (abuso del alcohol o de las drogas) a problemas que requieren un diagnóstico de un experto. También el colesterol, la diabetes o la obesidad pueden interferir con una erección de calidad. Por eso, todo hombre que padece un problema de disfunción eréctil necesita consultar con un especialista antes de recurrir a uno u otro medicamento. Hay que valorar tanto el origen del problema como las posibles contraindicaciones de un tratamiento u otro.

Porque, por otro lado, hay que tener en cuenta que muchos de estos fármacos tienen efectos secundarios que, dependiendo del historial del paciente pueden provocarle problemas. Hay algunos poco serios como dolores de cabeza o congestión y otros más severos, como los que pueden causar complicaciones a pacientes con problemas cardiacos, ya que hay algunos que pueden interferir con el uso de nitritos. Además, hay que tener en cuenta que se puede ser alérgico a alguno de los componentes que incluyen, como el avanafilo en el caso del Spedra.

Sin embargo y pese a todo, muchos hombres prefieren hacer la compra de estos productos a través de Internet sin pasar por la consulta de un doctor. Se juntan la vergüenza de querer admitir un problema y la facilidad de adquirir un producto con solo un click. Y además están los jóvenes, que los adquieren por lo que comentábamos al inicio de este artículo. Pero puede ser que una vez que llega el medicamento, el efecto no sea el esperado.

El 50% de los fármacos que se venden contra la disfunción eréctil son absolutamente falsos, según la Organización Mundial de la Salud, OMS. Son un timo, una pérdida de dinero y pueden intensificar la frustración de aquel que la sufre. Además, también entrañan riesgo para la salud, ya que su composición puede contener sustancias perjudiciales para el cuerpo humano, cantidades inexactas del principio activo de turno (si es que lo incluyen) o resultar incompatibles con otros medicamentos.

Desde la OMS aconsejan seguir una dieta saludable para mantener un peso equilibrado, hacer ejercicio o abandonar hábitos como el tabaco o el consumo excesivo de alcohol. Y, sobre todo, tener en cuenta que un gatillazo esporádico no equivale a tener un problema de disfunción eréctil: es solo un episodio concreto y como tal hay que tomárselo en lugar de acudir a la Red en busca de unas pastillas milagrosas.

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