Cuatro cosas útiles que puedes hacer con una compresa y que jamás se te habrían ocurrido

Muchos objetos pueden transformarse en una solución eficaz a problemas de nuestra vida cotidiana, y sino que se lo digan a las compresas. Resulta que no solamente se pueden utilizar durante la menstruación, sino que tiene una gran cantidad de usos que la mayoría desconoce. Te los contamos.

Las más que conocidas compresas desempeñan un papel importante en la vida de las mujeres por una causa evidente. Sin embargo a estas almohadillas se les puede dar otros muchos usos que te salvarán en más de una ocasión.

Gracias a su capacidad de absorción también puede servir como desodorante de forma puntual. Lo que se hace es cortar la compresa en trozos pequeños y pegarlos en la zona de las axilas de la prenda que vayas a ponerte ese día. Eso sí, la parte del algodón es la que tiene que estar en contacto con la piel.

También puede servir como tirita provisional. ¿A quién no le ha salido una rozadura al estrenar unos zapatos nuevos? De la misma forma que antes, se corta el apósito como si fuera una plantilla colocando los pedazos en aquellas zonas donde creamos que pueden resultar dañadas por el calzado. Una venda que además huele bien, ¿qué más se puede pedir?

Otra idea, aunque en un principio pueda parecer un tanto asquerosa, es utilizar la compresa como un colador provisional de agua. Sí, habéis oído bien. Por ejemplo, si te pierdes en mitad de un bosque y encuentras un riachuelo moja el apósito para que actúe como filtro y evite que puedas beber agua sin que te siente mal.

Por último, puede servir como botiquín ya que si tienes una hemorragia leve es capaz de frenarla y evitar las infecciones en la zona hasta que consigas llegar hasta un hospital para recibir atención especializada.

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