Cuatro peligros del dating online

Quizás te hayas enterado por la prensa en las semanas pasadas: un chico estafó a 63 mujeres y un hombre, a través de webs de citas. Los engatusaba, se acababan enamorando, se mudaba a sus casas (una después de otra, evidentemente, no al mismo tiempo), les pedía dinero, les acababa estafando… En definitiva, nuestro seductor 2.0, que ha sido ya arrestado, había hecho de la seducción online un modo de vivir. Y es que el dating, tan de moda y que ha venido para instalarse, no deja de tener sus riesgos que van más allá de que la persona con la que quedaste y que te parecía un “amor” a través del chat resulte ser un dolor de muelas. Vamos a ver cuáles son:

Que te insulten gratuitamente. Marisa, 32 años, diseñadora gráfica, empezó a chatear con ese chico musculoso que, lo primero que la dijo fue “Seguro que no buscamos lo mismo”. Ella se hizo la valiente y le dijo que cómo iba a saberlo si no se lo preguntaba. “Yo busco sexo”, contestó él. “Yo busco lo mismo”, dijo ella. Entonces él directamente la invitó a ir a su casa a lo que ella respondió que no iba a meterse en casa de ningún desconocido, que para eso estaban los hoteles. Eso pareció molestar al chico, quien le respondió: “No estoy pagando una hipoteca para irme a un hotel. Si quiere uno, pagas tú”. A lo que ella respondió que si acaso a medias, que demostraba ser muy poco caballeroso. “Puta”, terció él. Sin más. Insultar gratuitamente en un chat de dating está a la orden del día: sale gratis y nadie te fiscaliza por ello.

Hand typing on phone

Que te manden fotos que no has pedido: sí, las mujeres, algunas, también envían fotos de sus tetas pero vamos a decir, la pandemia, de enviar fotos de órganos sexuales es sobre todo, masculina. Si no las borras debidamente, luego tu biblioteca de fotos en el móvil parecerá una peli porno…

Que te mientan: ya no hablamos de que esa persona aparezca con 20 kilos menos de los que se veía en la foto del chat, o que no sea quien dice ser (que te diga, por ejemplo, que es informático y luego resulte ser Guardia Civil). O soltero y luego esté casado. O más calvo que una bola de billar mientras en la foto aparecía con la melena al viento… La mentira está a la orden del día, en el bar pero sobre todo, en Internet.

Que te acosen, antes de conocerte o una vez hayas quedado: los hay muy insistentes y muy desesperados y de la misma forma que en la vida “real” puedes dar por la calle con alguien que no esté muy bien de la azotea, imagínate en un chat. Se han dado casos de acosos por teléfono o peor, una vez que hayáis quedado. Lo primero tiene una fácil solución, se bloquea a ese contacto y ya está, aunque la cosa se complica si habéis intercambiado redes sociales.. Lo segundo puede ser más difícil de resolver y te dará más dolores de cabeza.

El dating online puede ser muy divertido pero, como la vida misma, no está exento de peligros si bien en la red se magnifican porque no sabemos realmente con quién estamos hablando. En todo caso, no están de más unos consejos:

– Cuando vayas a quedar con esa persona, que sea siempre, preferiblemente, en un sitio público: un bar, un museo… El peligro se diluye con gente alrededor.

– No está de más que tus amigas/os más íntimos sepan con quién has quedado, dónde y cuál es su teléfono. Simplemente, por precaución.

– Si por cualquier cosa, no te da buen pálpito, si tienes alguna sensación rara, no vayas por quedar bien, avisa de que no puedes acercarte, porque que sean relaciones online no quiere decir que no seamos educados. Pero haz caso a tu instinto.

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