¿Cuáles son las posturas que más dolor vaginal producen?

A todas nos ha pasado alguna vez, bien sea porque no estamos muy lubricadas o porque en esa posición, la penetración es más profunda, de repente, cuando mejor te lo estás pasando, zas: una ración de dolor vaginal. Pero, ¿existe alguna postura donde esto pueda suceder más fácilmente? Hablamos con dos especialistas, la sexóloga Ziortza Karranza, del centro Gurenduz y Sonia Ruíz, de Esexencia.

Ojo, que cuando hablamos de dolor provocado por una postura sexual hay más factores, más allá de la propia postura: “Cuando pensamos en el dolor en una postura coito vaginal lo importante no es solo la postura, ya que una misma postura dependiendo por ejemplo del tamaño del pene, puede ser dolorosa o dependiendo también de la lubricación de la mujer. Por lo tanto, más allá de las posturas es interesante conocer el estado de las personas que van a practicarlas”, comenta Karranza.

Ruíz también apunta otras posibles causas para esas molestias: “Por ejemplo, el ciclo hormonal femenino: a lo largo del este ciclo, que de media son 28 días, varían los niveles de hormonas, y alguno de sus efectos es una mayor o menor sensibilidad de diferentes zonas de la geografía corporal femenina, incluida vulva y vagina. Por ello puede haber momentos en los que algunas posturas para la penetración resulten más molestas, incluso dolorosas. Las hormonas también son las responsables de cambios en la lubricación (más acuosa, o densa, mayor cantidad, más escasa, etc.)”, explica.

I love when he touch me

Y no hay que perder de vista la lubricación: “Cuando hay poca o ninguna lubricación, casi cualquier postura para la penetración puede generar molestias. Si mantenemos la fricción que genera las penetraciones en las paredes vaginales, la mucosa de ésta se puede ver afectada y se irrita, lo cual como cuando nos rozamos cualquier otra zona, duele y este dolor puede mantenerse incluso tiempo después del encuentro”, cuenta Ruíz.

El tipo de dolor también puede variar: “Puede ser el dolor en la entrada o el dolor por la profundidad de la penetración ya que en este caso el pene puede rozar el cuello del útero y molestar”, dice Karranza. Para estos casos,  las posturas en las que la penetración es más profunda puede que produzcan molestias son:

– Ella tumbada de lado y él en vertical.
– La conocida como la carretilla.
– Ella tumbada boca arriba y con las piernas posadas en los hombros de él.
– La postura del perrito.

Ruíz añade las siguientes posiciones:

– Las diversas variantes en las que ella se coloca ligera o totalmente inclinada hacia delante (ya sea partiendo de una postura arrodillada o de pie) y él la penetra por detrás (ya se arrodillado o de pie).

– Todas las variantes en las que estando uno frente al otro, ella está tumbada boca arriba, ligera o totalmente incorporada con las piernas flexionadas o colocadas en los hombros de él y él la penetra de pie, semiflexionado o de rodillas.

– Así mismo, en las que él está tumbado boca arriba sobre una superficie con la cadera ligeramente elevada y ella colocada sobre él. Si bien es cierto, en estas posturas ella puede modular la profundidad y la fuerza con la que se dan las penetraciones.

¿Cómo solucionar estos problemas de dolor? “El lubricante puede ser una ayuda en caso de que el dolor sea provocado por sequedad pero no vale para nada si el dolor es provocado por la postura en sí”, añade Karranza. Un método que ayuda es relajarse, que siempre ayuda. “Pero lo importante es escuchar al propio cuerpo. Si duele, es interesante pensar en otras prácticas que puedan ser más placenteras o no tanto coito vaginales, ya que el encuentro erótico debe ser para el disfrute y no para el sufrimiento”, comenta Karranza.

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