¿Cuál es la mejor bebida para practicar sexo?

Todos tenemos más de un episodio alcohólico-sexual en nuestra vida. Se caracteriza por ir borrachos en una escala de “moderado” a “muy mucho”, sentir una completa desinhibición, conocer a la persona adecuada y acabar dando rienda suelta a nuestras pasiones con ella… Ojo, que contado así, parece un planazo pero también tenemos historias de este tipo que acaban con finales poco felices (nunca mejor dicho) en los que aparecen gatillazos, vomitonas y demás desastres amatorios. ¿Es que hay algunas bebidas mejores que otras para el folleteo? Hemos consultado a nuestro grupo de expertos vía whatsapp y nos hablan de testimonios reales en los que las copichuelas influyeron en el resultado final.

Vino. Unos científicos italianos muy salaos descubrieron hace unos años que no hay nada como el vino tinto para que el deseo sexual aumente. Particularmente, su estudio se centraba en las mujeres, argumentando que mejoraba el flujo sanguíneo en sus zonas erógenas. Bárbara, de 34 años y aficionada al vino, lo confirma: “Con dos copas de vino vas como una moto de 500 centímetros cúbicos. En realidad, lo mejor es compartir una botella para que la cosa no se vaya de madre. Con tres copas de un vino del Bierzo tuve una de las mejores noches de mi vida. Peeero, con el mismo chico y dos copas más de Ribera del Duero acabé dormida en el sofá. No me hubiera despertado ni aunque se hubiera plantado allí una selección entera de waterpolo”.

Cerveza. Hola, amantes de los maratones sexuales, esta es vuestra bebida. Estudiosos británicos de la birra dictaminaron que la vitamina B y los probióticos que hay en una caña pueden ayudar a sentirnos menos cansados. Bruno, de 33 años, dice que sí, que la cerveza le ayuda a durar más: “Con tres cervezas me siento como un superhéroe y siento que podría aguantar toda la noche. He estado sesiones sexuales enteras a base de botellines y han sido estupendas. Eso sí, en cuanto lo mezclas con otra cosa, se va todo al garete y solo te apetece sobar”. Oído cocina.

Happy couple making a toast on the bed

Champán. La bebida más glamurosa tiene sus pros y sus contras. Para África, de 36 años, es la antesala de una noche 10. “Cuando tienes una cita y los dos decidís que vais a tomar cava o champán, no hay duda: vais a acabar en la cama. Un consejo: más de tres copas asegura un polvo con la cama dando vueltas y una cierta sensación de que vas a echar la pota. Mejor aprovechar el champán que sobre para jugar un poco, derramando un pelín en las zonas estratégicas… Sí, el sexo oral mejora con el champán, sin duda”.

Sidra. Aunque no hay estudios que avalen que la sidra mejora el sexo, para Patri, una asturiana de 32 años, es obvio. “Es una bebida con menos grados que otras, te pone en un puntín perfecto para enrollarte con alguien”. ¿El momento ideal? “En una fiesta popular de verano en Asturias en un prado con un bosque al lado, me enrollé con un tío después de cinco o seis culines de sidra. El olor a manzana, mezclado con el riesgo de hacerlo al aire libre… fue total”.

Vermut. Esta bebida vuelve a estar de moda, como aperitivo viejuno y moderno a la vez. ¿Sus riesgos? Que entra solo y que puede ponerte la cabeza del revés. Emma, de 35 años y residente en el barrio madrileño de Malasaña, nos cuenta su experiencia: “Hicimos una quedada de domingo al mediodía para tomar algo. Había un chico que me gustaba y con el que estaba claro que iba a pasar algo. Se me ocurrió pedir un vermut. Todo iba bien hasta que me tomé el segundo: era un yayo, un vaso de vermut rojo con un chorro de ginebra. Me caí al suelo y lo que pensaba que iba a ser una tarde de folleteo fino acabó siendo un espectáculo lamentable. Cuidadín si vais a vermut, que lo carga el diablo. Y si lleva ginebra, peor”.

Gin-tonic. Este es el punto al que estabais deseando llegar. El gin-tonic, la bebida de moda, la que todos tomamos como si fuera agua, el rey de los combinados… ¿va bien para el sexo o es un epic fail? Según un estudio desarrollado en Norteamérica, la quinina se carga la testosterona masculina. Ana, de 29 años, asegura que es cierto: “Con dos gin-tonics no me llevo a la cama a mi pareja ni poniéndome en modo Sasha Grey on”. No obstante, si el problema es la quinina siempre existe la posibilidad de cambiar tónica por limón, ¿o no?

Whisky. Existe en inglés una expresión denominada whiskey penis y que hace referencia a la incapacidad de conseguir una erección si has bebido demasiado. Mala publicidad para el whisky, aunque un experto en la bebida como Rafael, comercial de espirituosos de 40 años, nos da la clave: “Si no te pasas puedes follar perfectamente, se te pone dura y la cosa funciona. Pero, claro, con seis whiskys encima la cosa se complica. Pero no es cosa de esta bebida en concreto, ¿eh? Que si llevas media docena de vodkas o de rones encima la cosa tampoco levanta cabeza…”.

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