Cosas que siempre quisiste saber sobre el poliamor

Este artículo pretende ser una suerte de ‘Poliamor para dummies’, una pequeña introducción a un mundo sin duda complejo e inquietante que ha supuesto, para muchos de quienes han abrazado esta tendencia en algún momento de sus vidas, una liberación. Y no solo por poder abandonar la monogamia, sino también una serie de roles impuestos sobre la pareja, las relaciones y el amor romántico que han acabado causando mucho sufrimiento a muchas personas que no encajan en una serie de patrones incrustados a fuego en nuestro imaginario colectivo.

Miguel Vagalume, sexólogo, divulgador y experto en sexualidad no convencional, autor de los blogs de referencia en temas de poliamor Golfxs con principios y La mosca cojonera, ha sido el encargado de responder a nuestras preguntas sobre poliamor para neófitos. Y nos lo ha advertido desde el minuto uno: “ser poliamoroso no es fácil”. Y asegura: “Lo primero que digo en mis talleres es: ¿pero vosotros ya sabéis dónde os estáis metiendo?”.

Empecemos por el principio, ¿qué es el poliamor?
Tener relaciones no exclusivas, siempre con el consentimiento de las partes involucradas.

Sexuales y sentimentales, entendemos
No hacemos diferenciación.

¿Cómo?
En el momento en que te vas con alguien a la cama es que existe cierta vinculación, ciertas ganas de estar con esa persona. El poliamor permite no tener relaciones exclusivas, tal y como nos han educado. No tener que elegir.

¿Se puede ser monógamo y poliamoroso a la vez?
Se puede estar en una relación poliamorosa monógama. Es decir, construida sobre las bases del poliamor pero que por determinados motivos sea monógama. Yo suelo decir que el poliamor es como el divorcio: que esté ahí no significa que vayas a usarlo, pero sirve para vivir con la certeza de que si en algún momento lo necesitas podrás hacer uso de él. Tú no te casas pensando que vas a divorciarte, pero tampoco lo descartas: sabes que está ahí.

El poliamor no lucha solo contra las relaciones exclusivas, sino también, podríamos decir, contra las relaciones estándar
Digamos que pone en cuestión todo aquello que nos han contado, y que tenemos interiorizado, sobre el camino que debe recorrer una relación: conoces a alguien, te relacionas en exclusiva, sales, convives, tienes hijos, etc. Ahí está el lío: son imposiciones irracionales, imposibles, te complican la vida más que solucionártela. ¿Quién dice que no puedes tener dos relaciones simultáneamente?

Boy cheating to his girlfriend with her best friend

También has dicho en ocasiones que el poliamor es profundamente anti sexista
Desde luego rompe ese tópico que aún pervive de que si un hombre se acuesta con muchas mujeres es un machote y una chica que hace lo mismo es un putón. Las mujeres poliamorosas, que hay muchas, viven libremente su sexualidad y su promiscuidad en un entorno libre de etiquetas.

¿Los poliamorosos no sienten celos?
Claro. Y pueden generar mucho sufrimiento si no se gestionan bien.

¿Y cómo hacerlo? ¿Hay algún patrón para gestionar los celos?
Siempre depende de las circunstancias y del recorrido de cada uno, de cómo gestionamos nuestro malestar y nuestra tristeza. Pero yo suelo decir que existen dos vías para trabajar los celos en el ámbito del poliamor. Por un lado, eliminando la fuente de celos, optando por no saber nada, por evadir el tema. Y por el otro a través de la inmersión, exponiéndonos poco a poco a la fuente de celos.

¿Cómo se hace?
Por ejemplo, se puede empezar yendo a tomar copas con nuestra pareja y comentando qué personas nos resultan atractivas sexualmente del bar, qué haríamos con ellas. Ver a tu pareja expresando su deseo hacia otra persona es un pasito pequeño para ir superando los celos. Pero insisto: no es fácil, y las redes sociales dificultan todavía más el recorrido, pues puedes estar enfrentándote prácticamente a diario a interacciones de tu pareja con sus otras relaciones.

¿Existe un estándar de poliamor? ¿El poliamoroso suele tener varias parejas al mismo nivel o suele haber una pareja que importa más que las otras?
Por mi experiencia es más frecuente que exista una pareja y otras relaciones, aunque hay tantos tipos de poliamor como personas.

¿Es recomendable hablar a la pareja sobre las otras relaciones?
Suele depender de cómo se haya llegado al poliamor, y del acuerdo al que llegue la pareja. En general, al principio suele costar más saber, y con el tiempo te vas acostumbrando y lo vives con calma. Un caso especialmente complicado es cuando una pareja llega al poliamor por voluntad de una de las partes y la otra lo acepta sin entusiasmo. En este caso es mucho más difícil buscar los ajustes, gestionar las emociones, y suele requerir un trabajo constante con ayuda profesional.

¿Cuándo suele llegar la gente al poliamor?
En España es un fenómeno relativamente reciente, no hay estudios y no parece fácil establecer un estándar. Hay gente muy joven y también gente que lleva más de 20 años practicándolo sin que tuviese un nombre. Suele llegar cuando percibes que lo que hace la mayoría no te funciona y descubres que tienes la posibilidad de tener más.

¿Cómo suelen llevarlo las familias: padres, hijos, hermanos…?
Hay pocos estudios al respecto, pero vale la pena citar uno que hizo la Universidad de Coimbra titulado ‘Micropolíticas de la intimidad en el sur de Europa’, que concluyó que la mayoría de familias del sur de Europa con las que se trabajó preferían tener un hijo gay o lesbiana que poliamoroso.

¿Crees que es recomendable contar desde el principio, cuando conoces a alguien, que eres poliamoroso?
Siempre depende de muchos factores, pero todo indica que es recomendable sacar el tema del poliamor lo antes posible. Muchos poliamorosos se quejan de que la gente sale pitando en la primera cita cuando lo explican, y sí, efectivamente es uno de los riesgos. Pero tampoco parece recomendable ocultarlo, pues el tema acabará saliendo más tarde. Como decía, no es fácil, y mucho menos en lugares que no son Madrid o Barcelona: ¿te imaginas lo que es ser poliamoroso en Albacete? Pues los hay, y lo sufren mucho.

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