Consejos para llevar bien una relación a distancia

Con la expansión de internet, la globalización y las migraciones, las relaciones a distancia están cada vez más en alza. A veces por elección propia, otras por necesidad, las parejas se ven obligadas a llevar su relación con muchos kilómetros de por medio. Esta realidad, más común de lo que creemos, puede suponer la extinción de la llama del amor si no se sabe manejar adecuadamente.

Pese a que las circunstancias que llevan a una pareja a estar separada pueden ser muy variadas, podríamos establecer dos grandes grupos: los que han comenzado siendo una relación a distancia por elección propia y los que han tenido que separarse por algún motivo habiendo estado ya juntos. Los primeros suelen llevarlo mejor que los segundos ya que motu proprio han aceptado esa situación una vez deciden empezar una relación. El segundo grupo, por su parte, suele presentar más problemas para adaptarse debido a que ya han tenido una vida en común (haya habido convivencia o simplemente cercanía) y deben renunciar a ella y adaptarse a una situación que puede ser más o menos aceptada por uno o ambos miembros de la pareja (o más de uno si hablamos de relaciones poliamorosas).

Lesbian Couple Together Indoors Concept

Una de las claves para que una pareja a distancia funcione es la comunicación. Estar en contacto, saber y/o ser partícipe de la vida de la otra persona, hablar a menudo y compartir, en definitiva, la vida del otro, es importante para sentir esa cercanía debilitada por la distancia. Gracias a las nuevas tecnologías esto puede ser muy sencillo: aplicaciones de mensajería rápida como WhatsApp o Telegram y videoconferencias con aplicaciones tipo Skype pueden hacer de la distancia un mal menor. No será como tener a tu pareja en persona, pero algo es algo, ¡no desesperes!

Otra de las claves para sobrellevar la distancia es que esta tenga una fecha de caducidad. Es más sencillo adaptarse a no ver a tu pareja si sabes que dentro de un tiempo esa situación cambiará, bien sea porque la persona que se ha ido regrese, porque la otra persona decida irse con su pareja a esa ciudad o bien porque se busque un tercer sitio donde comenzar a vivir juntos. La motivación que supone saber que tarde o temprano podréis estar juntos (aunque solo sea por proximidad) supondrá el motor que impulse a continuar la relación. Si la separación es por un tiempo indefinido, esto puede dañar enormemente la pareja ya que el desánimo puede hacer mella en la determinación y en el amor, convirtiendo la distancia en una gran losa que cada día pesará más sobre vuestras cabezas.

Por último, pero no por ello menos importante, es la capacidad de ser independiente el uno del otro. Las parejas que son dependientes (al menos uno de los miembros) tenderán a pasarlo muy mal. Sin embargo, las personas que son capaces de llevar vidas independientes sin que ello suponga un problema podrán sobrellevar mejor la separación espacial y temporal. Es más, esa independencia puede aportar cosas positivas a la relación ya que tenderá a alimentar las vidas individuales de cada uno de los miembros, lo que repercutirá en la pareja de manera directa.

Dicen que la distancia es el olvido pero… ¿Acaso existen las distancias en un mundo globalizado?

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