Consejos para la fiesta (sexual) fin de exámenes que te mereces

Ha llegado ese gran momento de tirarlo todo y sentirte libre de nuevo. Después de horas pegado a la silla y de mirar la vida por la ventana, por fin puedes no pensar en la mañana siguiente.

Ya puedes ponerle fecha a esa súper fiesta que quieres hacer para olvidarlo todo. ¿No me digas que no lo habías pensado? Si algo tienen de bueno las épocas de exámenes son las celebraciones de después. Esos nuevos trucos “relajantes” que has encontrado te han servido para desfogarte en los momentos más tensos, pero ahora viene lo bueno. Después del esfuerzo y de el sexo racionado, ha llegado el momento de darte un buen homenaje.

Te imaginas a ti mismo como en una de esas películas americanas. Vaso de cartón en mano con bebida difícil de identificar, paseándote entre la gente con una sonrisa pícara. Saludo a la derecha, saludo a la izquierda y directo a la pista de baile a conquistar. ¿Demasiado peliculero? ¡no! te vamos a dar las claves para conseguir esa súper celebración (sexual) que te mereces.

1. No te quedes con las ganas, haz realidad tu fantasía

¿Cuál era tu último plan sexual antes de exámenes? ¿Hacer un trío, ir a una fiesta sexual, dar rienda suelta a tu última fantasía fetichista? ¡Hazlo! y no lo pienses más. Investiga sobre el tema, infórmate de dónde puedes hacerlo y lánzate. Aprovecha que tienes tiempo para dedicarte a esa nueva obsesión. Busca sitios especializados y sumérgete en un nuevo mundo de placeres.

Si lo que buscas es saber más sobre ese fetichismo que te vuelve loca, abre una nueva ventana a tu sexualidad y deja que entre aire fresco. Empápate de una nueva manera de disfrutar. Seguro que para los próximos exámenes estás mucho más preparada.

Casi todo lo que se te ha pasado por la cabeza mientras estudiabas existe. Sí, existen fiestas sexuales donde puedes acudir y ver a otras personas manteniendo encuentros eróticos. Puedes participar o simplemente observar. Indaga un poco en Internet porque seguro que hay algún sitio cerca de ti en el que puedes ver satisfecha tu fantasía.

Si quieres hacer algo más “clásico” como un trío, tienes dos opciones: convencer a tu pareja de que se una, o buscarte a dos personas más que quieran tener la misma experiencia que tú. Parece difícil conseguirlo, pero te aseguro que no lo es tanto. Solo tienes que atreverte a lanzar la pregunta.

2. Haz un trío con un juguete nuevo

Da igual que sea para disfrutarlo en solitario o en pareja, lo que tu sexo necesita es algo nuevo. Nuevas técnicas, nuevas posturas y ¡nuevos juguetes! Deja la vergüenza a un lado y entra de una vez por todas en un sex shop. Borra de tu mente esa imagen deprimente de las tiendas eróticas, ahora son auténticas boutiques del placer donde vas a encontrar justo lo que necesitas.

Group of friends partying in a nightclub

No solo de Rabbit viven nuestros cuerpos. En el mundo de la juguetería erótica hay mucho más que vibradores clásicos. Prueba a usar un masajeador de clítoris, un huevo con mando a distancia o el sextoy más bizarro que encuentres. Lánzate a la aventura y redescúbrete.

3. Mastúrbate más y mejor

¿Quién dijo que las fiestas sexuales hay que hacerlas fuera de casa? A veces masturbarse es toda una fiesta. Pero vamos a dejar una cosa clara, tocarte rápido y con el propósito de desahogarte lo antes posible, no es lo mismo que tomarse un tiempo para auto disfrutarse, así que olvida eso que hacías cuando ya no aguantabas más sentada y ahora MASTÚRBATE bien.

Tómate tu tiempo. Erotízate primero para encender todo tu cuerpo. Aromatiza la habitación, ve algo estimulante para ti y déjate volar. No vayas directamente a tus genitales, explora tus zonas erógenas y descubre algunas nuevas.

¿Has probado a tocarte el codo o la rodilla con un masajeador de cabeza? Sí, esos de varas de metal. Pásatelo por la piel muy suavemente y atraviesa su centro con tu rótula, la sensación te erizará la piel. Después vete surcando otras zonas hasta alcanzar la que más te apetezca en ese momento y termina donde tú quieras.

4. Saca dinero de tus bragas sucias

Lo has agotado todo en tu encierro doméstico, desde tus ideas eróticas hasta tus ahorros.  ¿Y si sacas dinero a la vez que cumples una fantasía? Prueba a vender tus prendas íntimas. Cada vez hay más sitios en la red donde vender bragas, medias e incluso tu camiseta del gimnasio. Eso sí, suma puntos si está  sucia, así que intenta mantenerla intacta con tu olor natural.

El funcionamiento de estas páginas es muy sencillo y puedes hacerlo de manera totalmente anónima. Tan solo tienes que crearte un perfil, publicar unas fotos de la prenda, ponerla a la venta, conseguir visitas para venderla, enviarla al comprador o compradora y recibir tu premio por tanto esfuerzo.

5. Despide como se merece al Erasmus de tu clase

Ahora ya todo da igual. Ha pasado el cuatrimestre y sabes que no va a volver, o sí pero también te da igual, porque en esa fiesta que te espera estará él o ella y tú estás dispuesta a darle una buena clase de lengua castellana y corregirle el acento para que se vaya hablando perfectamente.

No lo pienses mucho y acércate, saca de ti todo tu poder seductor. Quema con los apuntes la vergüenza y practica tu asignatura pendiente, la conquista internacional. ¿No querrás dejarlo para las recuperaciones no? ¡Pues a por ello!

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