Consejos para dejar de ser tímida en la cama

“Vale, pero apaga la luz” es una frase que aún sigue escuchándose en muchos dormitorios.  Es cierto que durante el sexo nos mostramos más que nunca, y por eso hay muchas personas que si ya de por sí tienen baja su autoestima, se sienten aún más cohibidas en la cama. Y parece que les pasa más a las mujeres.
Como apunta la sexóloga Elena Crespi “el tipo de presión social que recibimos las mujeres, aún a día de hoy, es que debemos ser coquetas, educadas, contenidas… y eso no suele equilibrarse bien con la expresión abierta del deseo sexual”. De esta forma, aunque “cada vez hay más mujeres que reivindican lo que desean y se sienten más cómodas con su sexualidad”, siguen pesando la educación y los condicionantes sociales que han hecho que “creamos que son los hombres los que tienen necesidad de sexo y que a las mujeres ‘esas cosas’ nos interesan menos”.

Es por ello que, por norma general, según Crespi, “el hombre no le ve sentido a apagar la luz durante el sexo, a no ser que tenga un complejo importante. Los hombres se excitan mucho visualmente y por eso quieren ver a su pareja jugar, sentir y gozar. Sin embargo a las mujeres nos cuesta más”.

Excited pair of lovers
Si eres de las que está cansada de tener vergüenza o quiere dejar de ser tímida en la cama, aquí van algunos consejos para empezar a disfrutar del sexo a plena luz del día.

1) Conocer tu cuerpo: Conoces el cuerpo de tu amante, te sabes cada lunar, cada cicatriz, pero ¿y los tuyos? De hecho, ¿has mirado alguna vez tu vulva con un espejo? “Es clave conocernos por dentro y por fuera para saber qué nos gusta a nivel sexual”, insiste Crespi, que apunta que es clave acostumbrarnos a “mirarnos los genitales (que están más escondidos) y conocer nuestros rincones eróticos más secretos, para poder contarle a nuestra pareja (sea esporádica o estable) lo que nos gusta”.

2) Verte con mejores ojos: A veces el peor enemigo eres tú misma. Si eres amable con los demás, ¿por qué nunca tienes gestos amables contigo? ¿Te dices los mismos piropos que a tus amigas? “Tu cuerpo es único y no es necesario que sea perfecto (eso solamente existe con photoshop). Las mujeres de verdad tenemos más o menos curvas, pero todas somos hermosas”, recuerda la sexóloga, que no olvida que “aunque la piel no esté siempre tersa, esto no significa que no sea bonita”.

3) Crea tu caja de herramientas: Uno de los problemas de sentirse insegura en la cama, es que es posible que no te sientas del todo diestra en las artes amatorias. Pero, como todo, solo es cuestión de practicar y también de documentarse. La creatividad erótica se puede incentivar “ya sea leyendo, inventando o visualizando historias tórridas, eróticas o explícitamente sexuales”. Además, aprender cosas nuevas ayuda a tener más conocimiento sobre tu sexualidad y así “desterrar muchos falsos mitos”, de esos que tanto limitan tu placer.

4) ¿Por qué tú no? : Una vez hayas trabajado todo esto queda la parte más difícil. Aceptar que tienes derecho a disfrutar de tu cuerpo y de tu sexualidad, sin las barreras que los demás o que tú misma intentabas imponerte. Si el resto lo hace, ¿por qué tú no? ¿Qué es lo que realmente te limita? El cambio está en empezar a darte permiso, para variar.

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