¿Con qué amigos sí tener sexo?

Si alguna vez alguien lo dudó vamos a decirlo claro y en negrita, sí, la amistad entre un hombre y una mujer es posible, todos tenemos amigos y amigas del otro género y no hay sexo ni hay deseo sexual, que tampoco nos pasamos el día pensando en el “dale que te pego”. Sin embargo, hay que reconocer que a algunos de esos amigos/as les haríamos un favor: bien porque nos pongan a nivel físico, bien porque exista atracción intelectual o porque haya una especie de buena entente que te haga verle con otros ojos que los de la amistad.

Pero cuidado, no todos los amigos/as son aptos para encamarse, porque puedes correr el riesgo de que no quede en una simple ración de sexo y el otro/a (o tú mismo) acabes queriendo más, cargándote una buena amistad por lo que ha sido un simple polvo, por muy bueno que fuese.

¿Quiénes son entonces esos amigos/as con los que podrías retozar en la cama sin riesgo de cargarte la amistad? La psicóloga Patricia Ramírez arroja un poco de luz en este asunto de mezclar sexo y amistades: “Desde la escala de valores de cada uno, las personas podrían tener sexo consentido con quien eligieran. El problema surge cuando se mezclan sentimientos, emociones y relación sexual. Normalmente apetece tener relaciones sexuales con aquellas personas que nos son atractivas y que nos despiertan deseo. Para una chica es fácil pasar del deseo al enamoramiento. Y aquí existe una diferencia importante debido a los niveles de testosterona. Para los hombres suele ser más sencillo separar sexo de amor, y a la mujer le cuesta más”, comenta.

Young couple take a selfie

Teniendo esto en cuenta, los amigos idóneos para “encamarte” de forma puntual o habitual debieran ser personas, tanto hombres como mujeres, independientes, de ideas claras, con poca tendencia al romanticismo (así se evitarán posibles malentendidos posteriores).

No conviene escoger para el sexo a un amigo/a especialmente mimoso/cariñoso que pueda engancharse fácilmente, ni tampoco a dependientes emocionales porque podrías verte en un problema ni a aquellos/as que estén pasando por un bajón tras una ruptura, por ejemplo, porque también es el caldo de cultivo idóneo para que las cosas puedan complicarse y la amistad acabe yéndose al garete.

En todo caso, sea como fuere, si decides tener sexo con un amigo/a hay que establecer unas normas de forma muy clara: hasta una relación casual requiere de unos parámetros bien precisos para evitar malentendidos, dejando muy claro cuáles son las expectativas de cada uno. Como afirma Diana López Varela en su libro ‘No es país para coños’ (Planeta), “La mayor parte de las rupturas de amistad entre hombres y mujeres se producen cuando entra el juego el amor. No el sexo”.

Y para los que se animen a ello, unos datos: según un estudio realizado por Heidi Reeder, investigador de la Boise State University, el sexo entre amigos bien llevado, evidentemente, fortalece la amistad. De los datos recogidos, un 76% de los encuestados indicó que la amistad fue mejor después de tener relaciones íntimas.

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