¿Con cuál de estos 8 tipos de pareja te identificas?

Está claro que cada pareja es un mundo, por los distintos caracteres de cada uno, pero sí se pueden catalogar diferentes tipos de relaciones amorosas. Lo normal es que paséis por varias etapas y, aunque parezca que no tenéis futuro juntos, todo puede suceder. He aquí algunos ejemplos, ¿en cuál encajas?

1-Pareja siempre a la gresca. Os encendéis con facilidad por los distintos puntos de vista, opiniones, maneras de entender la vida o porque los dos sois muy orgullosos y no os gusta ceder… Pero sea cual sea el motivo de vuestra discusión, y aunque después del conflicto os distanciéis, os amáis, sois apasionados. Por mucho que estéis como el perro y el gato, no significa que vayáis a romper vuestra relación. O sí, quién sabe…

2-Tal para cual. Tendéis a pasar todo el tiempo juntos, compartís aficiones y vuestro tiempo libre lo pasáis divinamente los dos. Valoráis a vuestra pareja por encima de todo. Estáis muy satisfechos con vuestra relación. No concebís la vida el uno sin el otro. Sois una pareja muy estable. Hasta que la muerte os separe.

3-No sin mi grupo. No entendéis la relación sin compartir amigos, sin tener amistades comunes que hacen que os sintáis más cerca y comprometidos. Esos sentimientos de amistad hacia los demás, pueden ser un buen indicador de felicidad. Vamos, que en principio todo está a vuestro favor y vais a durar y durar.

4-Los dramáticos. Tenéis más altibajos que una montaña rusa. Tanta descompensación emocional os lleva a la negatividad y a tomar decisiones pesimistas que pueden minar vuestro compromiso con cada mal rollito. El amor no es sinónimo de drama, aunque a veces lo parezca. Todo depende de la intensidad del dramatismo. Es propensa a terminar en ruptura.

Relationship

5-Cada uno por su lado. Mucho amor, todo fenomenal, pero llega la hora de la diversión y cada uno con sus amigos. Los dos lo queréis así, no es algo malo, sino todo lo contrario, fortalece vuestra relación por la confianza mutua que os tenéis. Sin embargo, cuando no lo habéis acordado y a uno de los dos le molesta que el otro lo haga, pueden surgir conflictos irremediables.

6-Paternal. Más que tu media naranja, tu chico/a parece un enfermero/a. Ni que fueras un bebé. Ni tus progenitores te controlaban tanto. Cuidar el uno del otro es muy bueno, demuestra amor. A ti te encanta, te sientes arropado y te da seguridad y bienestar. Pero si la otra persona se agobia porque le haces parecer un inútil, entonces estas parejas no funcionan.

7-Los independientes. Tú en tu casa y yo en la mía, sería su “lema”. Esto suele darse en parejas ya maduras, en las que ambos arrastran mochilas cargadas de experiencias con otras personas y no quieren perder ni un ápice de autonomía. Normalmente porque tienen en su vida otras prioridades, como los hijos, el trabajo… Pero cada vez más se da entre parejas jóvenes, que sienten un miedo a todo lo que huela a compromiso. Como la decisión de vivir separados es de mutuo acuerdo, no se desgasta la relación y cuando os veis lo cogéis con más ganas.

8-Desiguales. Está claro que en una pareja siempre hay uno que se entrega más que el otro. Pero a veces está muy acentuado y puede no ser una buena base para consolidar la relación. Si casi siempre postergas tus intereses por hacerle feliz, siempre estás pendiente del otro, sueles hablar de futuro y constantemente necesitas su aprobación y cariño, eres tú quien da más en la relación.

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