Cómo usar tus manos para obtener más placer durante el sexo

Las manos juegan un papel fundamental durante el sexo, y no sólo cuando lo practicamos a solas. Sin embargo, saber qué hacer con ellas en determinados momentos no es tan fácil como parece. Sobre todo cuando estás debajo. Si consideras que tocarte a ti mismo durante una relación sexual es una falta de respeto, sigue leyendo porque te estás perdiendo la mejor parte. Usar las manos durante el coito es la forma más eficaz para sumar placer a la experiencia. Te chivamos unos movimientos básicos para que vayas entrando en faena con tus manitas. El resto, imaginación.

Guía a tu pareja

Durante los preliminares, utiliza tus manos para guiar a tu chico sobre cómo usar las suyas ahí abajo. Tú conoces mejor que nadie cómo te gusta que te toquen y entrelazar las manos os hará sentiros más unidos en el placer. Si tarda mucho en llegar a donde tiene que llegar, prueba a agarrar su muñeca suavemente para conseguir que deslice sus dedos hasta tu clítoris. Llevar las riendas es una forma súper sexy de mostrarle lo que te gusta.

Two hands holding white heart

Mima tus senos

Acaricia ligeramente tus pezones y estimula tus senos con tus manos (o con las de él) para que las sensaciones genitales durante el sexo sean más placenteras. Está demostrado que existe un vínculo neurológico entre el pezón y el clítoris, por lo que si formas equipo entre ambas zonas erógenas mientras lo hacéis, aumentarás las probabilidades de experimentar un orgasmo de película.

Toma el control del misionero

Si tu chico no está haciendo lo suficiente estando encima, envuelve tus manos alrededor de su pene para ajustar su velocidad y la profundidad a la que quieres que empuje. Esto funciona especialmente bien si lo que quieres es que te penetre de forma más intensa y aumentar así la estimulación del clítoris. Lo mismo ocurre si eres tú quien está arriba y deseas llevar las riendas. Utiliza las manos para inmovilizarlo mientras te mueves sobre él. No le importará en absoluto.

Usa un vibrador

Pasa suavemente un juguete sexual sobre tus zonas erógenas durante el sexo. Un pequeño estimulador en el clítoris, en los pezones, alrededor de la vagina o en cualquier otra parte de tu cuerpo que sea especialmente sensible para ti. Pero cuidado con la sobrecarga.

Agárrale el trasero

Si te aburres estando debajo, prueba a colocar las manos debajo de su trasero guiando las embestidas y cambiando la alineación de la pelvis, de manera que obtengas más sensibilidad en el clítoris, la vagina y el punto G. Además le ayudarás a mantener su cuerpo estable, lo que le permitirá penetrarte más profundamente.

Estimula tu clítoris

Hazlo tú misma. ¿Quién puede hacerlo mejor al fin y al cabo? El clítoris es el motor del orgasmo femenino y la mayoría de las posiciones para el coito sólo proporcionan una estimulación intermitente en esta parte. Afortunadamente, tenemos manos y posturas como el misionero, la vaquera o el perrito proporcionar suficiente espacio para que los dedos cobren protagonismo.

Tómate un descanso… para masturbarte

La idea es que él lo vea y que no sólo se excite sino que vea el ritmo y la forma de estimulación que te gusta. Somos criaturas visuales, y el sexo desarrolla nuestros sentidos. Prepárate para que salte sobre ti con más pasión que antes cuando te vea tocarte.

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