Cómo tener mejores orgasmos

En una ocasión, oímos a un tipo, músico para más información, una frase que se nos quedó grabada: “para llegar a tocar bien el bajo me he tirado media vida en el conservatorio y no paro de aprender, investigar… Me reciclo siempre que puedo… Pues con el sexo hago lo mismo”. Y sí, ni en la música ni en el sexo ni en la vida hay que conformarse con lo que uno sabe, sino más bien hacer un ejercicio socrático, admitir nuestra ignorancia y aprender como si nos fuese la vida en ello.

Apliquemos la filosofía anterior a los orgasmos, admitamos que somos unos aprendices y que nos queda un mundo por descubrir, y pongámonos manos a la obra para tener mejores orgasmos, más placenteros y duraderos, con las técnicas que detallamos a continuación.

1- Start-Stop. Es una técnica destinada a los hombres que suele recomendarse en casos de eyaculación precoz, aunque también es útil para todos aquellos que desean prolongar el acto sexual. Acuñó el término el urólogo James Semans en 1956 y consiste en que el hombre, en este caso, sea consciente de las sensaciones previas al orgasmo, que suelen consistir en un cosquilleo en la zona genital y una aceleración del pulso, además de una respiración más fuerte y profunda. Una vez pasado este momento previo, no hay vuelta atrás y no podrá detenerse el orgasmo, de manera que Semans recomienda practicar en casa, en solitario, con tranquilidad, mediante la masturbación.

Una vez detectadas estas sensaciones, la idea es parar y respirar hondo hasta que hayan desaparecido, y continuar así hasta que se adquiera, con la práctica, un completo control sobre el orgasmo. La idea es empezar repitiendo la secuencia tres veces (y a la tercera eyacular con normalidad) y seguir con cinco, seis… Hasta que la técnica esté completamente controlada.

orgasmo2

2- Ejercicios de Kegel. Puede que estos ejercicios diseñados por Arnold Kegel en 1948 nos suenen porque suelen recomendarse a las mujeres embarazadas y a las que acaban de dar a luz, con el objetivo de mantener el tono en el suelo pélvico y prevenir la incontinencia urinaria. Se trata de contraer y soltar, a diario, los músculos del suelo pélvico, en un ejercicio similar a aguantarse las ganas de orinar, lo que refuerza la musculatura y mejora el control sobre la zona y, por lo tanto, sobre los orgasmos. Pero también se recomienda a los hombres realizar a diario ejercicios Kegel, pues el control sobre la zona no sólo contribuye a mejorar la incontinencia sino también, como en el caso de las mujeres, a tener mejores orgasmos y un mayor control sobre ellos.

Numerosos estudios científicos demuestran que las personas que realizan regularmente ejercicios Kegel tienen una vida sexual más placentera y además, en el caso de las mujeres, les ayuda en la práctica del beso de Singapur. Lo que nos lleva al siguiente punto…

3- Beso de Singapur. Es una técnica sexual muy antigua basada en que la mujer estimula el pene del hombre una vez este se encuentra dentro realizando con la vagina movimientos similares a los de la succión. Se practica con el hombre tumbado, y la mujer a horcajadas sobre él, inmóvil, con las caderas fijas. El único movimiento permitido es el del músculo pubocoxígeo, algo que requiere cierta técnica que, una vez adquirida, parece ser que provoca en los hombres unos orgasmos de escándalo.

4- La técnica de la doctora Kaplan. No se puede hablar de sexualidad femenina sin mencionar a esta psicóloga especialista en terapia sexual que vino a ser, cosas del patriarcado, una de las primeras mujeres en hablar sobre el orgasmo femenino, un tema que hasta el momento había sido analizado prácticamente sólo por hombres. La doctora Kaplan partía de la base de que el orgasmo femenino se logra básicamente mediante la estimulación del clítoris, de manera que para lograrlo durante el coito es necesario estimular el clítoris, precisamente hasta ese momento en que se llega a  un punto de no retorno (el momento en que el orgasmo está a punto de llegar y ya no hay forma humana de –para que nos entendamos– “perderlo”). Una vez llegados a este punto, la doctora Kaplan aconseja abandonar la estimulación del clítoris y permitir que sea el pene el que produzca esas sensaciones en la vagina, de manera que se cree un llamado “puente de unión” entre clítoris y vagina.

5- Estimulación de varias zonas erógenas al mismo tiempo. A menudo reducimos la sexualidad a los genitales, cosa que, según la mayoría de sexólogos y de cualquiera que se precie de disfrutar del acto, es un error. Si se estimulan otras zonas erógenas del cuerpo (pezones, glúteos, lengua, cuello…) mientras se hace lo propio con los genitales los orgasmos serán, en ambos casos, mucho más intensos y placenteros. Lo que nos lleva al punto siguiente…

6- Vibradores y juguetes sexuales a tutiplén. Porque si a ella le cuesta lograr el orgasmo o tiene orgasmos cortos y de escasa intensidad tal vez puedas ayudarle utilizando el juguete sexual que más se adapte a sus necesidades, que va a ser tu aliado –jamás tu contrincante– en la tarea de darle placer. Puedes estimular su clítoris con los dedos mientras le introduces un vibrador, o utilizar un estimulador de clítoris, que al ser mecánicos y tener varias velocidades son infalibles, mientras la penetras. Sus orgasmos serán muchísimo más intensos.

7- Técnica del Bucle Orgásmico. Esta técnica para intensificar el orgasmo femenino se la debemos a Susan Crain Bakos, autora de todo un tratado sobre sexualidad titulado ‘La Biblia del sexo’. A grandes rasgos, podríamos decir que el llamado Bucle Orgásmico se divide en tres fases diferenciadas. En primer lugar, la mujer debe erotizar su mente, buscando imágenes que le resulten especialmente sugerentes. Esta fase requiere una concentración muy alta, y es importante que se realice bien. Seguidamente, sin perder esta imagen de vista, la mujer debe concentrarse en su interior, concretamente en un punto situado debajo del ombligo llamado Chi para, poco a poco, ir trasladando toda la energía del cuerpo a los genitales. Por último, se trata de incrementar el ritmo respiratorio y comenzar a estimular el clítoris, ya sea el solitario, por parte de la pareja sexual o mediante la penetración. La autora recomienda comenzar experimentando con el Bucle Orgásmico a través de la masturbación e incorporarlo al coito tras dos o tres veces en solitario.

8- Ejercicios de concentración sensitiva en pareja. Uno de los grandes enemigos de un buen orgasmo es, precisamente, la pérdida de la concentración –muchas veces cuando estamos en la mitad–, cosa que puede evitarse mediante entrenamiento. Numerosos sexólogos proponen ejercicios de concentración en parejas, que pueden consistir en masajes o estimulación con objetos (plumas, por ejemplo) sobre un punto concreto del cuerpo que no sean los genitales, lo que nos va a obligar a concentrar toda nuestra energía durante largo rato en ese punto. Mediante estos ejercicios aprenderemos poco a poco a relajarnos y, sobre todo, a concentrarnos, cosa que va a dar lugar a mejores orgasmos por parte de ambos.

Click aquí para cancelar la respuesta.