Cómo ser mejor amante: truquillos para hombres heteros

En la vida nadie nace sabiendo y evidentemente, la experiencia es un plus: a más práctica, más sabes. Pero a veces repites pautas que no son del todo idóneas y puedes pensar que lo estás haciendo bien (en este caso hablamos de sexo) y resulta que es mejorable. En definitiva, si no te lo creías a ser mejor amante también se puede aprender. Ana Lombardía imparte estos talleres en la boutique erótica Los Placeres de Lola.

Aquí va una ristra de consejos que te convertirán en un hacha en la cama. Toma buena nota:

Disfruta de lo que estás haciendo. Hagas lo que le hagas a una mujer (masturbando, sexo oral, dándole un masaje o penetrándola), es importante que tú también te lo estés pasando bien. Sí tú lo estás disfrutando ella lo notará, se relajará más y se dejará llevar con más facilidad. Además, tú conectarás mejor con su excitación y percibirás mejor lo que ella necesita.

Comunicación. Si tienes dudas ¡pregúntale! Es la mejor manera de saber lo que quiere, de adaptarte a su ritmo y de conectar con ella. Por lo general estará encantada de guiarte para que la lleves al séptimo cielo.

young married couple enjoy sleeping

Facilita que se relaje. Para disfrutar de la sexualidad es muy importante estar relajadas y, muchas veces, a las mujeres nos cuesta desconectar y soltar el control. Puedes ayudarle metiéndote en la ducha con ella, dándole o un masaje o quitándole tareas que sepas que la tienen preocupada.

Charla con ella. Si una mujer conecta a nivel emocional con su pareja será más probable que le apetezca tener relaciones sexuales, que se excite y que se deje llevar. Habla con ella, interésate sinceramente por sus cosas, cuéntale las tuyas, pídele opinión… ¡eso le hará sentirse más cercana a ti!

Las caricias en el pecho, siempre de abajo a arriba. Una pauta muy sencilla que hará que disfrute más de las caricias en el pecho es que la dirección de las mismas sea siempre ascendente, nunca descendente. Si lo haces hacia abajo la sensación que se produce es muy desagradable y molesta, sobre todo si aplicas fuerza o presión sobre los pechos.

Lubricantes de sabores para el sexo oral. Si a ella le da corte que le hagas un cunnilingus, pues teme que su olor o sabor no te guste, ¡utilizad lubricantes de sabores! Hay algunos que están riquísimos y son muy divertidos.

Si está acomplejada con su cuerpo, dile lo mucho que disfrutas con ella. Si sabes que no está a gusto con su culo, mejor no hagas comentarios del tipo me encanta tu culo. De este modo, lo que haces es llevar su atención a una parte de su cuerpo que no le gusta, y es posible que no te crea. Es mejor que te centres en comentarios del tipo me encanta hacer el amor contigo, disfruto muchísimo en la cama contigo, me excita muchísimo verte disfrutar… De este modo llevamos la atención a lo verdaderamente importante y facilitamos que ella se relaje.

No vayas directamente a los genitales. Es mejor que te tomes tu tiempo y no acudas muy rápido a estimular su vulva. Asegúrate de que está excitada antes de ello, pues sino las caricias pueden ser muy molestas.

Si tiene el clítoris muy sensible, usa dos o tres dedos. Si aun estando excitada rechaza las caricias muy directas en el clítoris, prueba a estimular esa zona y los alrededores usando la yema de dos o tres dedos a la vez. De esta manera, la caricia no será tan directa e intensa y será más probable que la reciba mejor.

Atento a sus movimientos de cadera durante el cunnilingus. Cuando ella mueve su cadera durante el cunnilingus suele estar recolocándose en tu boca: si sube las caderas, estimula más abajo. Si las baja, estimula más arriba. Si presiona su vulva contra su cara, es que necesita más presión. Si mueve las caderas muy rápido, es que quiere más velocidad.

Puedes encontrar más información sobre otros talleres aquí.

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