¿Cómo saber si ha llegado el momento de cortar los lazos con tu follamigo?

Quien tiene un follamigo tiene un tesoro –o ‘amigonovio’, como dice la RAE–, y hay que saber cuidarlo como el que riega un jardín. Contar con un follamigo es tener sexo asegurado sin ningún tipo de compromiso, con alguien que además nos cae bien y con quien nos sentimos cómodos. Pero hay diversas señales que confirman que la relación de follamigos es desequilibrada y que lo que a priori nos iba estupendamente va a acabar dándonos más de un quebradero de cabeza. Si es este tu caso, empieza a pensar que tal vez pronto tengas que mandar a paseo a ese follamigo que te ha sacado de tantos apuros (sexuales).


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