Cómo romper con tu rollo de verano (sin hacer sangre)

Ay los amores de verano.. qué intensos, qué pasión, qué festivo todo. No es de extrañar que así sea: conocemos a la otra persona cuando estamos de vacaciones. Todo es felicidad, no hay estrés del trabajo, ni rutinas diarias… luce el sol. Lo que pasa es que estos rollos de verano duran… lo que dura el buen tiempo (en la mayor parte de los casos, siempre hay excepciones, claro está). Si uno lo tiene claro desde el principio, pues genial, pero, ¿qué pasa si uno de los dos se pilla y espera o anhela algo más? ¿qué pasa si tiene planes de continuidad en su cabeza? ¿Cómo romper elegantemente, sin hacer sangre y sin que te sientas excesivamente culpable?

Lo idóneo sería haber establecido un pacto común desde el principio: esto es un simple rollo y no pasará de septiembre. Pero claro, con el calor (el de la temperatura ambiente y el de los cuerpos), no nos paramos a pensar estas cosas y nos lanzamos a la piscina, dándolo todo además. Pero si ya metido en faena, y con el final de las vacaciones a la vuelta de la esquina, quieres ir abonando el terreno para dejarlo, aquí van unos consejos:

– No, no hace falta ser abruptos y decírselo mientras estáis cenando en ese restaurante de la playa que os parece tan romántico y en el que tan buenos ratos habéis pasado.

– Tampoco hace falta que en los días previos pases de la pasión más ardiente a convertirte en un cubito de hielo. En los términos medios está la virtud.

Happy couple on the pier on background colorful sunset

A la hora de decirlo, cuidado con los mensajes: No estamos diciendo que tires del manido “No soy tú, soy yo”, pero intenta cargar tú con la responsabilidad de la decisión (es la verdad). Siempre suena mejor oír algo del tipo: “No estoy preparado para ir más allá”; “No me apetece tener una relación más larga” que “es que tú tal y cual”.

Trabaja la empatía: intenta ponerte en la piel del que recibe el mensaje, que a lo mejor, ni se lo espera. Eso te hará ser más cariñoso, menos tajante a la hora de decirlo.

No quedes mal: nada de tragedias griegas (en esto las mujeres nos solemos apuntar tantos) ni de reproches, ni de insultos. No hay necesidad. Nunca sabes las vueltas que da la vida y si te vas a volver a encontrar con esa persona. Además, después de haber pasado unos meses tan a gusto juntos, ¿por qué acabar con mal sabor de boca?

Elimina tus conexiones on line: lo idóneo sería no haber compartido ni Facebook, ni Twitter ni Instagram pero todos sabemos que la gente añade a sus redes sociales con demasiada facilidad y claro, luego vienen los arrepentimientos. En todo caso, si quieres cortar y no saber más, lo más recomendable es que cortes también este hilo.

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