Cómo responder a las 5 preguntas más incómodas sobre tu vida amorosa

Cuando llegas a cierta edad (entiéndanse veintimuchos y treintaytantos), tu familia y tus compañeros de trabajo sienten la incontrolable necesidad de preguntarte por tu vida amorosa. Sobre todo en bodas, bautizos y comuniones. No es más que un mero trámite que hay que pasar, pero puede convertirse en un verdadero examen a vida o muerte si no has preparado bien las respuestas. Te ayudamos a salir airoso del interrogatorio sentimental con réplicas a la altura de las circunstancias. Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas.

SI ESTÁS SOLTERO
Pregunta: “¿Has encontrado a alguien especial?”.
Respuesta honesta: “No. Todas las personas especiales están cogidas, pero si quieres te cuento el polvo salvaje que eché el fin de semana pasado”. Una pizca de ironía hará ver a tu interrogador que quizás esté siendo demasiado intrusivo, pero un ligero cambio de tema también limará cualquier atisbo de incomodidad. Con esta respuesta podrás dar rienda suelta a tu capacidad para contar jugosas anécdotas. Ya sabemos cómo les gustan a los casados las aventuras amorosas que ellos (en principio) no pueden tener.
Respuesta sutil: “No, pero no estar apegado a nadie me da la libertad de hacer lo que quiera, como aprender a hacer surf en Hawái el mes que viene”. Si dices esto poniendo la mano en el corazón para mostrar la más absoluta sinceridad, les habrás convencido de que se es posible ser soltero y feliz. El lenguaje corporal es muy importante si lo que quieres es demostrar lo seguro que estás de ti mismo… y evitar que te organicen otra cita a ciegas.

SI TIENES UN FOLLAMIGO
Pregunta: “¿Os liais con alguien más o sois exclusivos?”.
Respuesta honesta: “¿Por qué quieres saberlo? ¿Te mola alguno de los dos?”. Haznos caso, nadie mejor que tú sabe si esa persona puede llegar a ser algo más o no. Es decir, si él o ella será capaz de cerrar por fin tu ‘chorbagenda’. Si no estás seguro, mejor detener la conversación cuanto antes. Y para ello mejor no poner ningún cebo. Tan pronto como te sea posible, provoca una transición a una discusión positiva con tu interrogador para demostrarle que no hay sentimientos, digamos, ‘importantes’ entre sea persona y tú.
Respuesta sutil: “No, pero estoy tan ocupado entre el trabajo y mis clases de escritura creativa que no tengo tiempo para salir con nadie más”. Con este guión puedes estar tranquilo, incluso si su instinto es ponerte a la defensiva. Tal vez sospeches que vuestra conexión tiene fecha de caducidad. Pero en lugar de fustigarte (a ti mismo o a tu interrogador) y perderte en un mar de dudas, mejor mantente frío. Lo estás descubriendo, y las partes no involucradas no están invitadas.

Moving house

SI ESTÁS ENAMORADO
Pregunta. “¿Cuándo os vais a vivir juntos?”.
Respuesta honesta: “A los dos nos gusta tener nuestro propio espacio, así que no tenemos planes de irnos pronto”. Mantente sincero, pero prepárate para el contraataque. Este tipo de preguntas tienen la capacidad de confundirte sobre tus propios sentimientos y plazos, pero también pueden ser cruciales para tomar conciencia de por qué quieres (o no quieres) algo. De lo contrario, puedes terminar cediendo a las expectativas de la otra persona y sorprenderte mirando apartamentos para dos cuando aún no estás listo para una separación de bienes.
Respuesta sutil: “No estoy seguro. Es una gran decisión y aún tengo que pensarlo bien”. En lugar de saltar a la yugular, prueba a reconocer que aún estás en arenas movedizas. Mudarse con tu pareja es una decisión muy importante, después de todo. Tu interrogador respetará tu sinceridad e incluso puede que te dé un consejo útil.

SI YA ESTÁIS VIVIENDO JUNTOS
Pregunta: “¿Cuándo te va a comprar el anillo?”.
Respuesta honesta: “Sé que te mueres de ganas de que eso suceda y te prometo que serás de los primeros en saberlo”. Con esta respuesta pondrás tu relación encima de la mesa pero seguirás manteniendo un vínculo sólido con la persona que te pregunta (cuando quizás lo que te pida el cuerpo sea meterle la cabeza en la tarta). Esta garantía ciertamente sarcástica hará sin embargo que la persona se sienta de alguna manera importante para ti. Y tú quedarás de lujo, que es de lo que se trata.
Respuesta sutil: “Si me dieran un euro por cada vez que me lo preguntan podría llegar a pagarme la boda”. Como antes, un toque de humor indica sutilmente que este tema es desagradable para ti, y te permite airear tu frustración con mano izquierda. También puedes optar por pasar la patata caliente a tu pareja: “¿Por qué no le preguntas a él/ella?”.

SI ESTÁS CASADO
Pregunta: “¿Estás intentando tener niños?”.
Respuesta honesta: “Sólo su esperma sabe la respuesta”. Este es un tema ultra-espinoso para muchas parejas que pueden estar pasando por un momento de verdadera angustia al no conseguir concebir o al no ver la paternidad/maternidad de la misma manera llegado el momento. Sin embargo, la pregunta se suele hacer sin pensar, porque “es lo que toca”. Pues bien, ‘crear’ un ser humano requiere sexo, suerte y procesos reproductivos, y no, no es lo que toca. Si no quieres niños, simplemente contesta: “Hemos decidido que nuestra familia está completa tal y como está”.
Respuesta sutil: “Sucederá cuando tenga que suceder. Mientras tanto, aquí estoy disfrutando de mi copa de vino”. Deja saber que no hay ninguna ‘buena noticia’ al respecto pero que la oirán cuando la haya. Señalar las cosas que estás disfrutando demuestra que no estás bajo presión.

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