Cómo hacerlo de pie (sin acabar en urgencias o con dolor de riñones)

Si el 69, reconozcámoslo, está sobrevalorado (y este tema ya lo hemos abordado), qué decir de hacerlo de pie. Que sí, que mola mucho, sobre todo cuando lo vemos en las películas (gracias Hollywood): el tipo, de torso y brazos súper fornidos (porque si los tuviese flácidos no le sería tan sencillo), levanta a la chica como si fuese una pluma, y la empotra contra la pared. Durante un buen rato, no crean que se cansa de sujetarla. Y ella, de piernas también fornidas, disfruta a tope. Claro, si es que esto verlo en una escena de película mola mucho pero hacerlo ya es otro cantar. Porque hombre, no todos los varones tienen brazos fornidos, no todas las mujeres somos unos pesos pluma y tampoco somos acróbatas del Circo del Sol para sujetarnos cual lapa al cuerpo de nuestro chico en esa situación de ingravidez…

Por eso hoy, desde El Sextante, vamos  a daros unos sencillos consejos para poder tener sexo de pie sin terminar con los brazos y piernas destrozados, un dolor de riñones de aúpa o peor, en urgencias. Que por cierto, si te animas a este “aquí te pillo, aquí te empotro”, que sepas que quema más calorías que hacerlo en la posición del misionero. Faltaría más, está claro. Ahí van los consejos:

Lust

No somos equilibristas, lo hemos dicho más arriba, así que encuentra un buen soporte: a ser posible, una pared. Es lo mejor. Si va a ser tu primera vez (o las anteriores acabaron siendo un auténtico desastre), en vez de ponerte en la típica posición que hemos visto en las pelis y que todos tenemos en mente, sitúate de espaldas a él, doblándote ligeramente y deja que te penetre. Quizás no sea tan sexy como lo que ves en las películas, pero resulta más sencillo, mucho menos doloroso y seguro no acabarás con dolores musculares. Bonus track: es la postura ideal para la ducha o si tenéis un espejo cerca que os hará disfrutar doblemente.

– Si te animas a hacer la típica postura que vemos en el televisor, ahí van unos tips: claro que es factible, faltaría más, pero requiere de bastante buena física, tanto por tu parte como por la suya, que tendrá que cargar con tu peso. Una ayuda extra puede ser colocar una silla detrás de él, lo que te permitirá apoyar tus piernas y él no tendrá que cargar con todo el peso. Más vale maña que fuerza…

La carretilla: sí, estamos de acuerdo, no resulta tan sexy como la anterior pero ¿a qué estamos, a algo sexy o a algo práctico y cómodo? Pues eso: flexiona tu cuerpo, que puede estar apoyado en el sofá o en la cama. Él te cogerá por las piernas (de ahí el nombre de la carretilla) y te penetrará por detrás. Te aseguramos que para él resulta de lo más excitante esta postura.

Doblada en un ángulo de unos 90 grados, echa tus brazos hacia atrás. Él te los agarrará mientras te penetra desde detrás: en esta postura es el chico quien marca la velocidad y el ritmo de la penetración.

Con estas premisas hacerlo de pie será como coser y cantar. Ya verás.

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