¿Cómo funciona la inseminación casera?

Lo primero que debes saber sobre la inseminación casera es en qué consiste. Como su nombre indica, se trata de introducir el semen de un donante en la vagina de la mujer mediante un catéter mientras la mujer está ovulando, sin necesidad de que ningún médico intervenga.

Muchas mujeres optan por esta opción por muchos motivos: es más barato que una inseminación artificial, puedes hacerla en la intimidad de tu casa acompañada de tu pareja o sola, sin necesidad de que haya médicos de por medio, no es necesaria la estimulación hormonal (aunque esto dependerá de la fertilidad de la mujer), puedes elegir el donante que quieres (algo que en España no es posible, ni en clínicas de fertilidad ni a través de la Seguridad Social) y es fácil y seguro.

Sin embargo, hay que tener en cuenta varios factores antes de lanzarse a la aventura de ser madre por medio de esta técnica.

Elegir donante
Esta es la parte más esencial de todo el proceso. Hay varias opciones para elegir donante: puedes pedírselo a un amigo o conocido, a través de un desconocido o a través de un banco de semen. Las dos primeras opciones suelen ser más económicas, pero son un claro ejemplo de que lo barato puede salir caro. El problema de pedirle a alguien que te done su semen es que no tienes garantías de que no tenga ninguna enfermedad de transmisión sexual que pueda contagiarte, no tienes garantías de que su semen sea de calidad y, legalmente, será el padre del niño y podría reclamar su paternidad en un momento dado o querer participar en las decisiones sobre la vida del menor.

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Los bancos de semen ofrecen la seguridad que no tienes con tus conocidos. Se aseguran de que el semen sea de calidad y que los donantes estén sanos. Hay bancos de semen en Europa y Estados Unidos en los que puedes además conocer características de los donantes (nacionalidad, etnia, estudios, ver fotos de cuando eran niños, escuchar su voz, sus características físicas e incluso un saludo para la madre escrito de su puño y letra). También hay algunos donantes que no son anónimos y con los que tu hijo podrá contactar cuando sea mayor de edad si así lo desea.

¿Soy fértil?
Esta técnica es, sin duda, más adecuada para mujeres que no tienen problemas de fertilidad dado que se inyecta el semen en la vagina y tiene menos probabilidades (un 20%) frente a una inseminación artificial en la que se inyecta en el útero (con un 30% de posibilidades).

Escoger los días fértiles
Hay que estudiar concienzudamente tus ciclos hormonales y conocer cuáles son los días que hormonas para escoger así tus días más fértiles.

Hacer el pedido de esperma
Si lo haces en un banco de semen, debes contar con el tiempo que tardan en enviártelo a casa para que te llegue en los días fértiles. También puedes escoger cómo te lo pueden mandar: en hielo seco (viabilidad de 2 o 3 días) o en un tanque de nitrógeno (con viabilidad de 7 días desde que sale del banco).

Realizar la inseminación
Lo bueno de poder hacerlo en casa es que puedes prepararte para hacerlo cuando estés lista. Puedes hacer que sea un momento relajado, sola o con pareja. Tienes que introducir la pajuela con el semen en la vagina e intentar inyectarlo lo más cerca posible del cuello del útero. Una buena recomendación es inyectarla mientras se tiene un orgasmo ya que los espasmos de la vagina y el útero harán que el semen pueda subir mejor. Una vez hecho, sólo queda esperar.

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