Cómo evitar que te duela la mandíbula tras el sexo oral

El sexo oral, qué delicia, que te lo hagan y hacerlo: es sin duda, una de las prácticas sexuales con más fans y no es de extrañar. Ahora bien, a veces (bueno, seamos sinceras, a menudo) hay pequeñas molestias asociadas. En este caso un amigo periodista lo resume así: “Cuando estoy practicando un cunnilingus a mi pareja lo que estoy pensando es por favor, que llegue al orgasmo pronto. Porque al cabo de un tiempo no siento ya la lengua y me duele toda la mandíbula”.

Sí amigas, el dolor de mandíbula suele ir asociado a esta práctica, si además tienes un problema de bruxismo o de luxación, agárrate que vienen curvas.. La práctica en sí obliga a trabajar la musculatura de apertura de la boca, haciendo que al final haya sobrecarga. Pero tenemos buenas noticias: hay solución, es decir, se pueden hacer unos ejercicios preparatorios para evitar ese dolor posterior. El fisioterapeuta José A. Arroyo nos lo cuenta, ahí van unos posibles ejercicios:

Para la nuca
“Este ejercicio es el que se recomienda también a la gente que pasa muchas horas delante del ordenador. Se trata de agarrarte la base del cráneo con las dos manos, intentaremos abrir el ángulo nucal (porque uno de los problemas que genera el sexo oral es dolor en las cervicales). Con la cabeza agarrada haces una leve tracción hacia arriba y hacia delante”, comenta el experto.

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Para la musculatura de la boca
Se trataría de trabajar la mandíbula para que esté lo más relajada posible. Por ejemplo, “Se puede traccionar la mandíbula hacia abajo. Esto simplemente consiste en agarrarte la mandíbula (metiéndote los dedos en la boca) y tirando suavemente hacia abajo, y aguantando así, manteniendo esta posición al menos 3 minutos. Hazlo cerrando los ojos y respirando profundamente, haciendo especial hincapié en las espiraciones”, aclara.
Al ser una musculatura muy fuerte el ejercicio hay que mantenerlo más tiempo que el simple calentamiento que harías en los tobillos al correr, por ejemplo. De ahí que el fisioterapeuta recomiende al menos 3 minutos.

Masajes
También puedes masajear una zona concreta, la del músculo masetero (es uno de los músculos de la masticación, aquí puedes ver dónde queda exactamente).

Se trata de hacer masajes suaves de arriba para abajo. “También se puede, dentro de la boca, hacer presiones en el pterigoideo. Es el músculo, la zona más gordita, que está detrás de la última muela. Ahí es donde hay que presionar durante un minuto, con la yema de los dedos mirando hacia el carrillo y el exterior de los dedos girado hacia los dientes”, finaliza.

Todos estos ejercicios te ayudarán a relajar la boca y mandíbula y así el sexo oral te sabrá aún mejor… si cabe.

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