Cómo evitar la irritación tras la depilación genital

Uno de los motivos para depilar la zona genital es una cuestión estética. Es decir, que la zona quede digamos “más presentable” de cara a una cita importante. Exactamente igual que cuando nos depilamos las piernas antes de una tarde de piscina o de un partido de fútbol. Sin embargo, todo se puede ir al traste si la zona se irrita. Y es que es común que se produzcan rojeces, picores, e incluso granitos de pelos que se han provocado un pequeño quiste.

En este sentido, Miguel Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral ,  explica que “la irritación en la piel se produce, dependiendo del tipo de depilación, bien por el calor, el tirón (en caso de cera) o bien porque si se realiza con cuchilla puede aparecer descamación e incluso pequeños cortes”.

Respecto a si es igual en todos los casos, lo primero que diferencia el experto es por tipos de pieles. “Las pieles sensibles tienen más tendencia a sufrir irritación. Por este motivo y, si todas las mujeres deben llevar a cabo pre y post depilación, las afectadas de piel sensible más aún”. Igualmente, también depende de la zona a depilar, ya que “las piernas, las ingles y el rostro, son las zonas más delicadas a la hora de llevar a cabo la depilación”.

Lo primero que hay que intentar es que esta irritación, sobre todo en la zona genital,  no se produzca o sea lo más leve posible. En este sentido, Sánchez recuerda que “los expertos no aconsejamos la depilación íntegra de la zona genital, ya que el vello púbico es una barrera más para evitar enfermedades de transmisión sexual, candidiasis y otro tipo de infecciones.  Además existe la posibilidad de sufrir foliculitis”.

waxing problems

Sin embargo, si se trata de una depilación parcial, por ejemplo en pubis e ingles, “en el caso de la depilación con cuchilla el vello queda cortado al ras de la piel, pudiendo darse la vuelta y se clavarse de nuevo en la piel; y en el caso de la cera el vello se puede quedar enquistado en la dermis al intentar crecer”. Es por ello, que el dermatólogo cree que lo más indicado para la zona es “la depilación láser, ya que al destruir el folículo piloso, éste no ocasionaría problemas al volver a crecer”.

Si no podemos disponer de depilación láser, lo que sí deberemos hacer es tomar ciertas medidas preventivas para que la zona se irrite lo menos posible, que pasarán por hidratar bien la zona, evitar exponerla al sol y que las relaciones sexuales no sean inmediatas, ya que el roce y la fricción podría favorecer la irritación. “Además es importante mantener una buena higiene en la zona, incluso desinfectar tras la zona depilada”.

En caso de que la irritación ya se haya producido, el experto matiza que es aconsejable “actuar para calmar la erupción: mojando una toalla con agua fría o bien envolviendo un hielo en la toalla vamos a ponerla sobre la zona afectada. También es aconsejable aplicar Aloe Vera. Si la irritación no se calma pasados unos días hidratando la zona y aparecen muchos granitos, es aconsejable acudir al dermatólogo por si se ha producido una reacción alérgica”.

Click aquí para cancelar la respuesta.