¿Cómo evitar el contagio de ETS durante el sexo oral?

Cuando se habla de enfermedades de transmisión sexual (ETS) se suele tener en mente enfermedades que se transmiten durante el coito. Sin embargo, esto no siempre es así. No en vano, desde el mundo de la Sexología se apuesta por cambiar este término por el de infecciones de transmisión genital, entendiendo que no es el sexo en el que nos hace enfermar como concepto, sino que el contacto entre genitales es la vía de entrada para determinadas infecciones. Y también lo es cuando practicamos sexo oral.

Así lo recuerda el sexólogo Fernando Villadangos: “A través del sexo oral puede transmitirse, sobre todo, el VIH (virus del SIDA) y el de la Hepatitis B. Son las enfermedades más graves y pueden tener un tiempo largo asintomático, donde la persona no sabe que está infectada, pero puede transmitirlo a otras. También pueden transmitirse otras infecciones como el VPH, la gonorrea y la sífilis”.

¿Pero cómo se produce esa infección? Tal y como explica Villadangos, no se trata del contacto piel con piel, y es que “la mayor parte de las prácticas sexuales conllevan ‘riesgo cero’ de transmisión por vía sexual, pues la piel es un excelente aislante natural. Así, las caricias de cualquier tipo, los abrazos, masajes, roces piel con piel son seguros, incluso con una persona que pudiera estar infectada por una ETS”.

Doctor holding a card with STD, medical concept
Sin embargo, “labios, glande o cabeza del pene, vagina y zona anal, donde la piel es más fina y permeable, son las  zonas que  llamamos ‘ventanas’ para las infecciones de tipo sexual”.

Todo ello, además, teniendo en cuenta que durante el sexo oral también entran en contacto fluidos como la lubricación vaginal, el líquido preseminal  aunque evitemos la eyaculación o incluso, si hacemos alguna pequeña herida, podemos estar en contacto con sangre de la otra persona. Así,  “para que suceda una infección es necesario que exista un vehículo y una ventana”. Si la ventana son las zonas mucosas, “los vehículos son, por ejemplo en el caso del VIH o de la Hepatitis B la sangre, el semen y los fluidos vaginales. En estos fluidos es donde la concentración de virus es alta y posibilita la transmisión de una persona a otra”.

Por ello el experto insiste en tomar precauciones, sobre todo con parejas sobre las que no conozcamos su estado de salud,  como el uso del preservativo también para prácticas orales. En el caso de los chicos se puede optar por preservativos de sabores, y en el de las chicas, cortando con una tijera este mismo preservativo, y usándolo como una toallita protectora sobre la vulva. Además, Villadangos recuerda que “sobre todo habría que evitar la eyaculación en la boca y, en la estimulación de la mujer,  el contacto directo con los fluidos vaginales, sobre todo cuando ella esté en los días de la regla”.

Si bien, otra idea a tener en cuenta es que debemos hacernos controles rutinarios respecto a este tipo de infecciones, para estar más tranquilos. “Una buena idea es hacerse una prueba completa de ETS para descartar que se padezca una infección de tipo sexual y cuidar las relaciones sexuales con estas indicaciones que hemos dado. Ante el primer síntoma es importante acudir al médico para descartar o tratar la infección y avisar a tu pareja para que realice también el tratamiento y evitar reinfecciones”.

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