¿Cómo es la calidad de nuestro semen?

Es un tema que preocupa, sobre todo a hombres que desean tener descendencia y en su caso también, a sus parejas. ¿Cómo vamos de calidad del semen? ¿Afecta a su calidad el ritmo frenético de vida que llevamos? Hablamos con Leticia García, psicóloga y sexóloga, y esto es lo que nos cuenta.

Primero, analicemos de qué depende la calidad del semen: “Esencialmente, de cuatro factores: del número de espermatozoides por cm3 (concentración); de la movilidad de los mismos; de la morfología de los espermatozoides y de que su ADN no esté fragmentado”, explica García.

Dicho lo cual, la respuesta a la pregunta de si la calidad del semen es mejor o peor que antes no es muy alentadora: “Según datos del 2012, el 15% de las parejas españolas tenían problemas para concebir, y de ese 15%, el 30% era por problemas relacionados con el semen; es decir, que varios millones de personas, tenían dificultades para ser padres y madres, debido a una mala alimentación, la contaminación ambiental, el tabaco y por no practicar ningún deporte, que son factores que se saben inciden en la calidad del semen”, aclara.

Sperm (The right piece)

Pero que no cunda el pánico porque se puede mejorar. ¿Cómo? “Por ejemplo, con una dieta rica en omega3, que ayuda a la morfología de los espermatozoides. También con vitaminas o con antioxidantes como el betacaroteno, la luteína, el licopeno, la l-carnitina… todos éstos mejoran la movilidad de los espermatozoides”, explica. También conviene la ingesta de zinc y selenio, porque reducen las alteraciones del ADN y la práctica de algún deporte de forma regular. “En definitiva, una dieta rica en fruta y verdura, compaginada con la actividad física regular ayuda mucho a mejorar la calidad del semen”, resume la experta.

Hay elementos que son nocivos

Y, ¿qué es lo que le sienta como un tiro a su calidad? Pues bastantes cosas: “Los hombres que ingieren demasiadas grasas saturadas deben empezar a plantearse el llevar otro tipo de alimentación si quieren tener hijos/as, ya que esa ingesta excesiva se traduce en un menor porcentaje de espermatozoides en su semen”, comenta. También, consumir poco ácido fólico, ya que favorece la fragmentación del ADN.

“La exposición a sustancias tóxicas como el alcohol, la cafeína, el tabaco o el estrés también favorece la fragmentación del ADN e influye negativamente en la calidad. O el consumo excesivo de bebidas de cola, ya que disminuye en un 30% la concentración de espermatozoides”, explica.

La exposición a herbicidas también es nociva y para los amantes de las drogas, la marihuana tampoco le sienta bien: “Su consumo produce tal gasto de energía de los espermatozoides que se les hace muy difícil alcanzar el óvulo”, finaliza. O sea, la maría les vuelve vagos, toma nota en el caso de que busques descendencia…

Tampoco le sientan bien los fungicidas, los detergentes y una vida sedentaria en la que el deporte brille por su ausencia.

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