Cómo encontrar el punto G en cuatro pasos

Olvídate de todo lo que has leído o probado hasta ahora. Ni Freud lo sabía todo acerca del clímax femenino, ni es cierto que los vaginales sean tan raros. El punto G existe (ay, que si existe) y no está tan escondido como pensabas. Prepárate para tener orgasmos más profundos que a los que estás acostumbrada. Te damos las claves definitivas para que no vuelvas a perder tu punto G de vista… ni de tacto.

Paso 1. Explora

Echa mano del lubricante y trata de averiguar dónde está cada cosa ahí abajo. Lo que te gusta y lo que te incomoda. En lugar de centrarte en el final del juego, hazlo en las sensaciones que sientes en cada momento. El punto G está situado en la pared frontal de la vagina… y si lo tienes que encontrar, lo encontrarás.

Paso 2. Estimula

Si lo que quieres es sentir cómo te fluye la sangre por todo el cuerpo, nada como salir a correr o a montar en bicicleta. ¿O sí? Según un estudio publicado por el Journal of Sexual Medicine en 2011, las mujeres que cuentan con una variabilidad de la frecuencia cardíaca mayor (es decir, que están más entrenadas físicamente) tienen también una mayor probabilidad de experimentar un orgasmo vaginal de cine. Así que, cuando estés con tu pareja, tómate tu tiempo para lograr una estimulación más íntima. Sí, también como en las pelis. Visualiza una escena en la que te desvistas lentamente, alarga los preliminares hasta que ya no puedas más y creas que se te va a salir el corazón del pecho. Solo entonces… pasa al número 3.

Licking the neck

Paso 3. Colócate

Conseguir un orgasmo vaginal estimulando el punto G es cuestión de ángulo, por eso algunas posiciones hacen que sea más sencillo de alcanzar y otras directamente boicotean nuestro intento. Lo ideal es que la chica esté arriba, aunque la postura del perrito también es un clásico para conseguirlo. Estar arriba le permitirá controlar la velocidad y la profundidad de la penetración. En este punto, algunas mujeres sienten más intensidad cuando el pene alcanza el cuello del útero y otras en el primer tercio de la vagina, el verdadero terreno del punto G. Aprovecha esta posición de superioridad para buscar tu su propio ‘punto dulce’ a partir de penetraciones más o menos profundas. Tienes todo el tiempo del mundo, ni tú ni tu pareja tendréis prisa por acabar en esta postura.

Paso 4. Juega

¡Manos arriba! O mejor dicho, abajo. Usa tus dedos y/o los de tu pareja para obtener más placer y sensación de totalidad durante el coito. Y si las manos se te quedan cortas, prueba a usar un juguete erótico. Los expertos aseguran que utilizar un dildo durante la relación sexual puede llegar a aportar un plus de plenitud en la vagina que hará que sea más fácil crear fricción sobre el punto G de la vagina, sin olvidarnos del clítoris, que puede ser estimulado a la vez con el borde del juguete. Los orgasmos vaginales son difíciles de conseguir, pero no imposibles. ¡Dale duro!

Click aquí para cancelar la respuesta.