Cómo dar un masaje sensual de espalda

No hay cosa más placentera y más si andamos estresados, que un buen masaje. No uno de masajista destinado a colocarte las cosas en su sitio, sino uno sensual, cálido, que a la vez que te pone la piel de gallina te erotiza. Hay múltiples tipos de masaje y partes del cuerpo donde darlos pero vamos a hablar hoy de una gran olvidada: la espalda. No la tenemos en cuenta muchas veces en nuestros encuentros amatorios y es una zona muy erógena. Por eso hoy seguimos los consejos de Leire Martínez 

Pasos a dar
Lo primero que hay que hacer es crear una atmósfera agradable, porque dar un masaje en un sitio frío y con sábanas que parezcan estropajos, no mola nada así que esmerémonos un poco en crear un ambiente ad hoc: “La temperatura de la habitación debe ser de aproximadamente 23 grados, una luz tenue, una música suave, sin ser demasiado lenta. Y mejor que en camilla, en futón o en suelo. También recomiendo no haber ingerido alimentos al menos dos horas antes”, comenta. A la hora de escoger aroma de los aceites, hay diferencias si el masaje es para hombre o mujer: “Jazmín, rosa o neroli para mujer. Canela o pachouli para hombre”, aconseja.

Young man getting shoulder massage

Y ahora vamos con lo más difícil, la técnica del masaje: no, no te convertirás en un masajista profesional en unas horas pero al menos, unas directrices para hacerlo bien son imprescindibles: “El masaje debe darse siempre en dirección al corazón, empezando por la zona más alejada de éste. Uno debe centrarse en la zona sacro y desbloquear con presiones circulares ejercidas con los pulgares. También es aconsejable masajear la zona lumbar para relajarla”, comenta.

Sigamos: las escápulas y los hombros acumulan mucha tensión, así que conviene masajearlas. “Esto permite la expansión de la energía sexual. Una vez realizada esta primera fase de relajación y preparación del cuerpo, se comenzaría el masaje sensual. Los movimientos deben ser ascendentes, suaves, lentos y sugerentes, por ejemplo, rozando con las yemas de los dedos”, explica. ¿Cómo sabemos si lo estamos haciendo bien? Basta fijarse en la piel del que recibe el masaje: si se eriza, todo va sobre ruedas.

Otras formas muy eróticas de masajear son el famoso cuerpo a cuerpo, “Que consiste en movimientos ascendentes del cuerpo de la persona que realiza el masaje sobre el cuerpo de quien lo recibe. También se pueden hacer ligeras cosquillas en el cuello y lóbulos de las orejas. Además, se puede juguetear con una pluma y si tienes el pelo largo, rozar la espalda con el mismo”, continúa.

Ella aconseja vendar los ojos del receptor, para que la experiencia sea aún más misteriosa y erótica. También se puede combinar frío y calor y susurrar al oído del receptor. Y con todos estos útiles consejos te garantizamos una experiencia maravillosa, tanto si lo das como si lo recibes. A disfrutar.

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