Comida y sexo, juntos en Instagram

Comer y follar todo es empezar. Vale, el refrán dice rascar, pero hemos querido darle una vuelta para hablar de lo que nos interesa. Sí, para algunos estos dos placeres van de la mano. Por eso, no sorprende que en la red social más visual, Instagram, se juegue con erotismo y comida. Erotismo soft, claro, porque en Instagram no está bien visto lo de mostrar carne, aunque sea un mísero pezón. Aquí van cuatro cuentas que alegran un poco la vista.

hummus

Hot dudes and hummus

Pero, pero, pero, ¿a quién se le puede ocurrir crear una cuenta llamada ‘tíos buenos y hummus’? La que se define como la cuenta más sabrosona de Israel es una colección de chavalotes comiendo, sí, hummus, con pan de pita. Hay de todo: desde el trozo de carne en bañador arriesgándose a que la crema de garbanzos le goteé sobre la tableta, hasta el yerno perfecto con pinta de no haber roto un plato y que posa modosito con camisa, pasando por tíos más o menos normales, con ese rollo de vecinito de al lado que en cualquier momento puede pasar a empotrarte. Sus 26.700 seguidores salivan a diario con las imágenes que aquí se cuelgan. Salivan por el hummus y… lo otro, claro.

pizza

Hot girls eating pizza

El reverso de los israelíes buenorros que comen hummus es esta cuenta recopilatoria de chavalas de buen ver delante de pizzas gigantes. Marta Freedman es la responsable de que en esta cuenta se alternen Sarah Jessica Parker, modeluquis de todo el mundo y, aquí está lo bueno, jóvenes anónimas fotografiadas en polaroids que descansan apaciblemente sobre pornográficas raciones de pizza. La única duda que nos queda es si realmente comen después de posar para la foto. Para aficionados al erotismo amateur y la comida gocha. Más de 27.000 seguidores pizzeros.

aroscebolla

Raised by the wolves

Sarah Bahbah es una fotógrafa y creativa australiana que asocia sexo y comida de una manera creativa y que te acaba poniendo sin que te des cuenta. En su cuenta, buscando por el ‘hashtag’ #sexandtakeout, uno se encuentra a parejas desnudas compartiendo bollería fina en la cama tras una placentera sesión sexual, jovencitas con una bolsa de patatas fritas de McDonald’s como única ropa interior o amantes llegando al orgasmo mientras sujetan aros de cebolla. Contado así, no parece que sea demasiado sexy, pero lo cierto es que tiene ese rollo de erotismo un poco de andar por casa, pero sofisticado, que termina por hacer que nos mordamos el labio así, como el que no quiere la cosa. Más de 111.000 ‘followers’.

fruta

Stephanie Sarley

En la cuenta de esta artista norteamericana no aparecen seres humanos, ni falta que hace. Lo que tenemos son fotos y vídeos en los que Stephanie hunde sus dedos en frutas de una manera sexual. Tal cual.

Lo que tenemos son imágenes poderosísimas en las que la masturbación femenina nos viene a la cabeza nada más ver cómo las manos de Stephanie se hunden en pomelos o melones cortados a la mitad y llenos de jugo. Instagram le ha echado abajo la cuenta un par de veces por considerar que su contenido era “sexualmente sugestivo” y los usuarios coindicen con comentarios de “¿es normal que esto me esté poniendo cachonda?”. Pues diríamos que sí, porque la verdad es que no-podemos-dejar-de-mirarlo.

Click aquí para cancelar la respuesta.