¡Co-orgasmos ya! Esta es la técnica para alcanzar el orgasmo a la vez (y es más sencilla de lo que pensábamos)

Estudio tras estudio, los datos coinciden en lo mismo: 75-80% de orgasmos masculinos frente a un 25-28% de ocasiones en las que se producen los femeninos. Más: mientras el de ellos tiene una duración media de 6-10 segundos, el clímax femenino puede llegar a alargarse a los 20. Y sí, se mantiene ese 17% de mujeres que reconocía en un extenso artículo publicado en Journal of Sexual Medicine no haber alcanzado nunca el clímax vaginalmente. Cifras que complican todavía más que, de querer corrernos a la vez, lleguemos a tiempo en la carrera.

De hecho, para muchos expertos lo del orgasmo simultáneo está completamente sobrevalorado y son numerosos los sexólogos que insisten en recomendar que abortemos el plan y no nos obsesionemos con llegar a la vez porque conseguirlo es casi tan complicado como que nos toque la lotería.

Bien. Nadie dijo que fuese fácil. Pero tampoco imposible.

Es más. Según una reciente encuesta realizada por la tienda especializada en juguetes eróticos y sexuales Lovehoney, el 90% de las parejas aseguran haber compartido el clímax con sus parejas en algún momento de su vida sexual. Así lo determinaron tras preguntar a más de 4.400 personas sobre su satisfacción orgásmica. Claro que los expertos también encontraron que estos ‘coorgasmos’ sólo ocurren un tercio de las veces y, en su mayoría, son disfrutados por las personas que mantienen relaciones a largo plazo.

¿Quiere decir esto que es imposible conseguirlo a la primera? ¿Tenemos que conocer al dedillo el cuerpo y gustos del otro para entrar a meta a la par? No del todo. Al margen de sacar a la palestra efectivos clásicos como mantener mucha comunicación antes, durante y después; aprendernos el mapa del tesoro de nuestro acompañante de cama y procurar no saltarnos ningún punto importante (preguntad, amigos); o dejar a un lado las presiones y asumir que no pasa nada si no se consigue; lo cierto es que existe una técnica que puede ayudarnos -que no asegurarnos- a compartir un orgasmo simultáneo. Por intentarlo, no perdemos nada.

La ‘maniobra del puente’ o cómo encontrar el camino hacia el orgasmo simultáneo

Fue la sexóloga Marianne Leyton quien diseñó y puso nombre a la técnica conocida como la ‘maniobra del puente’. Partiendo de esa diferencia porcentual según género para disfrutar de un orgasmo y pensada para fuesen ellas quienes llegasen al clímax durante el coito; la base de todo, según Leyton, está en la estimulación del clítoris mientras él busca el orgasmo paralelo a través de la penetración vaginal.

Couple in bed having passionate sex

“Gracias a esta técnica, la mujer aprende a crear un puente, es decir, un vínculo entre el orgasmo que se logra sólo con estimulación del clítoris y el orgasmo producido por los movimientos de penetración dentro de la vagina”, sentencia la experta. Pero, ¿cómo llevarla a la práctica?

Lo primero de todo es procurar que la mujer esté lo suficientemente lubricada antes de empezar la penetración. Intensificar la dilatación vaginal es fundamental y para ello nada mejor que unos delicados juegos alrededor de su clítoris sin llegar a presionarlo directamente. Técnicas como la denominada ‘sándwich de clítoris’ -extra: muy utilizada también para lograr el multiorgasmo tras el coito- en la que estimularemos la zona de forma indirecta apretando ligera y lentamente entre sí los labios vaginales, nos pueden venir la mar de bien.

A continuación, optar por posturas en las que ella domine la situación como la vaquera ayudarán a conseguir el ángulo de penetración y fricción clitoridiana ideales. Eso sí, ojo con pasarnos con el roce con el ‘botón del placer’. La idea es que la mujer sienta perfectamente los movimientos del pene en su vagina -siempre suaves pero intensos y manteniendo un ritmo constante para no perder la erección-, no que se centre en la explosión de placer de su clítoris.

Para aumentar las sensaciones vaginales, le toca a ella poner en marcha las contracciones del músculo pubococcígeo (ahora recordarás lo bien que te han venido las bolas chinas para tu entrenamiento). Acompañado de respiraciones profundas, debe centrarse en sus sensaciones vaginales y no estar pendiente de si la otra parte va o no a llegar. Cero agobios, amigas.

Es entonces, mientras ambos están sintiendo la fricción del pene en las paredes vaginales, cuando ella debe comenzar la estimulación clitoridiana. Si a esto le unimos un poco de agarre de pechos, susurros, caricias y besos pasionales, vamos camino del combo sexual perfecto.

Para terminar y lograr el esperado coorgasmo, la mujer comenzará a hacer movimientos rápidos y activos de pelvis al percibir que va a llegar al orgasmo. Recordad que tenéis un margen de 10-15 segundos más de disfrute orgásmico, así que toca darle una buena tralla final al coito para que los movimientos de ambos se solapen y, ¡voilà!, simultaneidad conseguida.

Anímate a probar. Alucinarás con la sensación del orgasmo vaginal paralelo al de él y, en el peor de los casos, el orgasmo clitoridiano seguirá estando -literalmente- en tus manos.

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