Cinco posturas sexuales para fuera de la cama

Conseguir llegar al clímax entre las sábanas tiene sus dificultades y sus altibajos. A veces hace demasiado calor, otras veces el colchón es tan incómodo como el de un faquir, otras tan agradable que lo único que te apetece es echarte un sueñecito… Y lo peor de todo, que el sexo en la cama en suele ser bastante tedioso. Si alguna vez has pensado en cambiar de escenario para tus encuentros amorosos, la cosa está clara: te has aburrido del dormitorio. No te preocupes, nosotros tenemos la solución. Ve ajustando los muebles del salón y la cocina, que están a punto de ver tu lado más salvaje.

EL SNUGGY
Cómo hacerlo: Mientras ella apoya el torso sobre la mesa (la de la cocina es la mejor para estos menesteres, como ya apuntábamos en otro artículo), él penetra desde atrás.
Por qué mola: Todas las ventajas de la mesa, su robustez y su firmeza, estarán a vuestra entera disposición. Y que ella esté doblada a la altura de su cintura es el mejor anclaje para penetraciones profundas y potentes.

BOUNCE HOUSE
Cómo hacerlo: Seguimos en la mesa, pero para esta postura necesitaréis una más grande. Probad en la del el salón. Él se mantiene tumbado sobre la misma mientras ella se coloca encima y con las rodillas dobladas, pero de espaldas. Él puede ayudar a mantener la estabilidad durante el coito agarrándose a los bordes de la tabla.
Por qué mola: La mesa es una superficie sólida que puede daros una nueva perspectiva y sacar el monstruo sexual que hay en vosotros. Un apunte: ella puede colocar las piernas dentro de las de él para apretar su vagina o ponerse a horcajadas, lo que le proporcionará más amplitud de movimiento. ¡Y a botar!

Naughty couple in kitchen

EL THUMPER
Cómo hacerlo: Que ella se arrodille y se incline sobre una superficie lo suficientemente no demasiado alta pero estable, como puede ser una silla o una mesita de sofá. Y que él haga lo propio o se mantenga de pie detrás de ella.
Por qué mola: Se trata de una penetración por detrás para la cual estar ambos arrodillados (o él de pie) proporciona un cierto control de empuje. Para ajustar la tensión, poned las rodillas más cerca o más lejos. Experimentad con ambas posiciones hasta determinar cuál preferís.

EL INTERMEDIO
Cómo hacerlo: ¿Recuerdas esos pufs de Ikea tan rígidos que nunca sabes cuándo utilizar? Pues ahora vas a sácales partido. Que él se siente sobre uno de ellos con las piernas a ambos lados y hacia atrás, y que ella envuelva las suyas alrededor de él, acercando ambos cuerpos hasta que los rostros se toquen.
Por qué mola: Esta posición es perfecta para ponerle un poco de romanticismo al momento. Al colocar (ella) sus piernas alrededor de la cintura de él, se consigue un mayor ajuste entre ambos y también una sensación más intensa de cercanía física e intimidad emocional.

PARADISE CITY
Cómo hacerlo: Esta es la postura perfecta para intentar en ese sillón tan cómodo que tenéis en el salón. Que él se siente en el borde y que ella se suba a horcajadas sobre él con una pierna a cada lado de sus caderas.
Por qué mola: Si el sofá no es muy blando aportará una buena base para ayudar al pene a que empuje de forma más profunda contra la parte superior de la vagina. El respaldo le ayudará a no irse hacia atrás, y además, esta postura os permitirá encontraros cara a cara y aumentar así el instinto sexual. Un consejo para ella: entrena los músculos del suelo pélvico si quieres logar orgasmos más intensos en esta posición. Y no dudes en utilizar tus manitas (o las de él) para estimular el clítoris durante la penetración.

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