Cinco posturas que sabotean tus orgasmos sin que lo sepas

Que sí, que se puede tener buen sexo sin llegar al orgasmo. El calor entre dos cuerpos, el contacto piel con piel, los gemidos, la conexión emocional… OK. Pero si te dan a elegir, ¿a que elegirías orgasmo? El dilema aparece cuando, aunque queramos, no lo conseguimos. Una de las principales razones de que una mujer no llegue al clímax sexual es la postura. Muchos hombres prefieren posiciones en las que puedan controlar la penetración y, normalmente, éstas no tienen en cuenta el clítoris. Y dado que más del 80% de las mujeres son dependientes de la estimulación del clítoris durante el sexo para llegar al orgasmo, Houston, tenemos un problema.

Chicas, es hora de llevar la última palabra en la cama. Controla las siguientes posturas cotidianas y ten en cuenta estos pequeños ‘ajustes’ para que el placer llegue a todas partes.

Misionero
Problema: Ver a tu hombre dándolo todo sobre ti seguro que te excita. Sin embargo, tu clítoris queda fuera de la acción en esta postura.
Solución: Invierte la imagen. Ponte encima de él con las piernas extendidas y frota tu clítoris contra su cuerpo mientras se mueve. O bien, independientemente de quién esté en la parte superior, añade al juego un anillo vibrador para el pene.

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Vaquera
Problema: Al igual que con el misionero, el clítoris reclama un poco de amor en esta postura.
Solución: Usa las manos o un vibrador para estimularte mientras te mueves sobre él. Seguro que a tu chico le encantan las vistas.

Perrito
Problema: Al igual que las otras posturas, en ésta no hay contacto fácil con el clítoris y algunas mujeres informan a sus socios de que la penetración es demasiado profunda y dolorosa.
Solución: Avisa a tu pareja si está yendo demasiado lejos para que tenga más cuidado o coloque su mano en la base del pene para limitar la penetración. Esta es, en realidad, la mejor posición para estimular tu punto G. La ideal es que use embestidas rápidas, cortas y coherentes. Y si buscas algo de acción para el clítoris, puedes usar las manos o un vibrador.

Cucharita
Problema: Es uno de los polvos favoritos para las mañanas, cuando estamos medio dormidos y perezosos, pero tampoco facilita tener un orgasmo.
Solución: Mientras estás en ‘modo cuchara’, levanta la pierna superior hacia arriba para que tú o tu pareja pueda acceder al clítoris. Si él tiene energía para rato esta mañana, en vez de tener su miembro en tu interior, pídele que empuje su pene entre tus muslos cerrados, de modo que la punta estimule el clítoris.

De pie
Problema: Hacerlo al estilo vertical es realmente ‘hot’… en las películas. En la vida real, tener sexo de pie es un desafío logístico. Las diferencias de alturas y ángulos de penetración no son amigas de los orgasmos.
Solución: Pon una pierna sobre una silla o un mueble para compensar la diferencia de altura, y ayuda a tu chico a que estimule tu clítoris durante el sexo.

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