Cinco frases que no anuncian nada bueno en una pareja

Muchas se achacan a las mujeres (y estoy pensando por ejemplo en la de “tú sabrás”, que suena de lo más amenazante para el/la que la escucha y que es premonitoria de rayos y centellas). Pero en realidad existen frases que uno de los miembros de la pareja puede soltar cuando menos te lo esperas y no son en absoluto cuestión de género sino que responden a una situación en la que las cosas ya no van bien. Generalmente quien las dice quiere pasar a otra cosa. ¿Cuáles son esas frases? Te enumeramos unas cuantas: a buen seguro que te suenan o incluso, las has dicho en alguna ocasión.

“Tenemos que hablar”. LA FRASE. LA MADRE DE TODAS LAS FRASES. Lo mismo sirve de previa para anunciarte que se enamoró de la vecina que tiene el perro ese que ladra tanto, como para contarte que desearía tener un hijo este año, o que está embarazada… Cualquier cosa puede ir después de esta frase, y puede ser buena o mala, en todo caso algo es seguro: lo que venga después será fuerte y no te dejará indiferente. Si la oyes, átate los machos, respira y a por el toro.

“No eres tú, soy yo”. Ya. Ejem. En fin, que esto te lo sueltan cuando te van a dejar y como forma de suavizar ese jarro de agua fría. De suavizar en vano, porque no se lo cree ni el que lo dice.. Alguien debió decir alguna vez que este enunciado es una forma de asumir responsabilidades (no es tu culpa, es la mía, es que yo soy así). En todo caso no convence al que lo oye: eso sí, es polite como pocas.

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“Creo que debemos darnos un tiempo”. Una versión de la anterior, es decir, frase que anuncia una separación o una ruptura, porque los hay que se han dado un tiempo y han pasado años y aún están dándose ese tiempo… Sí, hay personas que realmente se ciñen a esas palabras y se dan ese tiempo (para crecer personalmente, para estar un poco solos.. lo que sea) y luego vuelven con más ganas. Pero son las menos: de todos los que la han oído o pronunciado a mi alrededor, ninguno volvió con el otro.

“Te mereces otra cosa mejor que yo”. Otra frase políticamente correcta para dar puerta: lo dejamos pero es que tú eres tan buena/maravilloso que te mereces algo mejor, que yo soy un patán. En efecto, de esas frases para trabajar la empatía pero que suenan a pura palabrería.

“Te quiero pero como amigo”. Si tuviéramos que reemplazar estas frases por un gesto sería la del abrazo con palmadita en el hombro. O sea, abrazo de amigos. Que estés en una relación y te acaben diciendo esto es de lo más frustrante y seguramente, quien lo oiga, no querrá ni amistad ni leches. Pero el que no se consuela es porque es tonto: mejor que te lo digan a tiempo a vivir engañado pensando que el otro está por tus huesos. ¿No crees?

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