Cinco dioses del sexo contemporáneo: ¿es cierta su fama?

La Historia está llena de grandes dioses y diosas del sexo, desde Casanova a Rasputín, pasando por Albert Camus o Picasso. Lo cierto es que cuando pensamos en fornicadores legendarios siempre retrocedemos al pasado y buscamos nombres como el de Don Juan, sin saber que en el star-system contemporáneo encontramos grandes folladores que no tendrían nada que envidiar al mismísimo Calígula (otro adicto al sexo legendario, tan malvado como lascivo). Y es que en la era de Internet también se folla, y algunos, como los personajes que nos ocupan, mucho y muy variadito.

Flea market, Els Encants Vells, Barcelona.

1- Julio Iglesias. Un tipo capaz de decir pasados los 60 frases como “mi hijo canta mejor pero el campeón en mujeres soy yo” sólo puede merecer el respeto de cualquiera que crea que los memes con su personaje son lo mejor que ha dado Internet en los últimos años. Y es que de tal palo tal astilla, porque su padre, el doctor Iglesias Puga, era otro personaje tan jeta como querido que a los 86 años se casó con la modelo Ronna Keith, con la que tuvo dos hijos gracias a la ayuda de la ciencia y de la cartera de su hijo Julio.

El latin fucker por antonomasia –de quien se rumorea que jamás olvidó a Isabel, quien le abandonó harta de sus infidelidades, pese a haber construido más tarde una farsa llamada familia junto a Miranda Rijsnburger– presume de haberse acostado con más de 3.000 mujeres diferentes, lo que le coloca como cuarto gran follador del mundo según el ranking que elaboró la revista Maxim en 2006. ¿Que quienes son los otros? El primero Umberto Billo, el portero de una discoteca veneciana que afirmaba haber tenido relaciones con 8.000 mujeres diferentes, y el segundo, quién si no, Charlie Sheen.

Foto de Joella Marano.
Foto de Joella Marano.

 

2- Charlie Sheen. El rey de las adicciones por antonomasia es todo un hombre del Renacimiento de los vicios. Y es que Sheen le da con ahínco a todo lo que huela a peligro. El actor presume de ser absolutamente transversal en lo que a mala vida se refiere, de manera que lo mismo le pega a la coca que al alcohol, a las anfetaminas o al sexo, lo que provoca que a/ se pase media vida en clínicas de rehabilitación de diferentes cosas y b/ muchos padres de familia responsables con horarios nine to five y planes de pensiones deseen a menudo en silencio, en la oscuridad de la noche, ponerse en la piel de Charlie al menos una temporadita.

Sin saber que ser Charlie no es nada fácil. Porque a ver quién es el guapo capaz de lidiar con tres divorcios y pagar la manutención de cinco hijos al tiempo que se desintoxica de cosas, estampa coches de lujo, se enfrenta a la pasma, lima viejas asperezas con su ex novia –una actriz porno veinteañera– y aún le queda tiempo para dar placer a más de 5.000 mujeres.

Foto de Toglenn.
Foto de Toglenn.

 

3- Lindsay Lohan. Primero fue Drew Barrymore, después Britney Spears y en época millennial le ha tocado a Lindsay, fiestera, excesiva, atolondrada, clienta habitual de clínicas de rehabilitación de alcohol y drogas y una tipa en constante proceso de constricción. Y es que eso que llamamos sociedad americana parece necesitar constantemente una María Magdalena a la que repudiar y poder absolver más tarde: la buena estadounidense tipo que acaba descarriada a los veintipocos y cuyo perdón está en manos del misericordioso pero firme pueblo americano.

La pobre Lindsay, que por si fuera poco también ha sido calificada de adicta al sexo por algunos de sus ex novios –y ex novias–, ha tenido incluso que ir a expiar sus pecados y entonar un mea culpa sin contemplaciones al lugar donde, en América, se juzga a los pecadores: el programa de Oprah, donde reconoció sus adicciones y puso de manifiesto su voluntad de recuperarse.

Foto de Stephen.
Foto de Stephen.

 

4- Sting. Cuidadito con el English Man In New York de aspecto permanentemente alicaído y mirada sombría bajo esa pelusilla rala que habita en su cabeza. Porque Sting fue noticia hace muchos años por confesar públicamente que es capaz de follar durante horas gracias a su dominio del sexo tántrico, y que le gusta tanto el sexo que podría practicarlo sin parar durante días enteros. Sting destaca, pues, más que por la variedad de sus conquistas, por la cantidad de tiempo que dedica al asunto, cosa que el cantante admitió públicamente en una entrevista y su esposa se apresuró a desmentir poco después.

“Mi marido hizo esas declaraciones en una entrevista en la que estaba borracho”, aseguró Trudi Styler. Pero el mal ya estaba hecho, y había dado lugar a centenares de casos de “pues yo más” en todo el mundo. En España, donde solemos conformarmos con la versión desmejorada de casi todo, tuvimos que sufrir a Sánchez Dragó presumiendo de hazañas sexuales y explicando batallitas totalmente alejadas de los límites de la ética.

Foto: gtres.
Foto: gtres.

 

5- Espartaco Santoni. Cuando pensamos en Espartaco Santoni nos viene a la cabeza aquella anécdota protagonizada por Luis Miguel Dominguín, quien, al parecer, tras llevarse a la cama a Ava Gardner, salió pitando de casa ante la mirada atónita de la actriz. “¿Dónde vas?”, le preguntó. “Pues a contarlo”. Algo parecido le ocurría a este playboy venezolano afincado en Marbella que se dedicaba a ejercer de macho alfa entre señoras vestidas de licra y estampados felinos para después contarlo, previo pago, en cualquier medio de comunicación e incluso en un libro: No niego nada.

Por Espartaco supimos que Marujita Díaz, su primera mujer, era una cachonda, cosa que más tarde se encargó de dejarnos claro Dinio (quien, por otra parte, casi la deja embarazada en un susto que toda España vivió con el corazón en un puño y dio lugar a una frase inolvidable: “nos tuvimos que hacer el Pedrito”). Su tercera esposa Tita Cervera, Carolina de Mónaco, Bárbara Rey, Ursula Andress o Massiel fueron algunas de sus conquistas, lo que demuestra que en materia amatoria a Santoni, y esto suele ser garantía de éxito, le daba igual ocho que ochenta.

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