Cinco consejos para que tu experiencia en Tinder sea un gustazo

Lo sabemos, todo el mundo (o casi todo) tiene Tinder, esa app que te permite quedar hoy con un pocero, mañana con un músico de jazz y el próximo lunes, con un ingeniero de telecos. Sí, su abanico es de lo más variado y sin embargo, la experiencia como usuarias suele ser bastante peor que la de los usuarios, así, de forma general. ¿Por qué? Porque muchas de las mujeres (ojo, no decimos todas) buscan una relación, y casi todos los hombres presentes en Tinder (ojo, que tampoco decimos todos) buscan un polvo de una noche y sin derecho a repetir. O sea, los objetivos no son los mismos y eso, por un lado, hace que la experiencia de las mujeres con esta app no sea todo lo maravillosa que se pudiera esperar. Además, ellas tienen que enfrentarse bastante a menudo con mensajes de dudoso gusto que algunos zoquetes se permiten enviarles (de los que también hemos hablado en El Sextante).

¿Hay solución? Claro: por un lado puedes probar otras apps (Meetic, por ejemplo, está más orientada a la búsqueda de pareja) pero si no quieres renunciar a Tinder porque es cierto que la variedad de público es muy amplia, ahí van unos consejos para que tu experiencia sea lo más positiva posible. Toma buena nota:

Expectativas a raya: muchas mujeres nos dejamos llevar por nuestra imaginación (y por esa pésima influencia de las películas de Hollywood) y tendemos a soñar nada más empezar a wasapear. E imaginarnos que nos va a gustar mucho, que va a surgir la química e incluso, que os iréis juntos de vacaciones el próximo verano. Pues no chica, expectativas mejor a raya si luego no quieres llevarte una sorpresa desagradable: no estamos diciendo que no puedas encontrar al chico de tus sueños en las apps de dating porque si juegas a la Lotería, también te puede tocar, claro está. Pero es una cuestión de probabilidades.. así que mejor, seamos realistas y la imaginación, a buen recaudo.

Amazed woman receiving shocking news

No te lo tomes demasiado en serio: si crees que te tiene que contestar a los mensajes, si esperas que no desaparezca (el famoso ghosting) o si buscas un comportamiento coherente por su parte, mejor no entres en estas apps. ¿El consejo? No te lo tomes demasiado en serio, es más, tómatelo como un juego. Y así los desplantes y los mensajes rarunos no te afectarán.

No te acicales como si fueses a una boda: lo bueno que tienen las apps es que puedes estar ligando desde el sillón de tu casa, con una mascarilla en la cara y la batamanta puesta. Pero tendrás que quedar en un momento u otro. Nuestro consejo: arréglate un poco, pero tampoco como si fueses a la comunión de tu sobrino. Una periodista americana contaba que en su primera experiencia en un aapp, se pasó horas arreglándose y todo para que el chico la plantara antes de salir de casa.

Si no te gusta, no te sientas obligada a nada: “Muchas amigas me comentan que se acaban yendo a la cama, aunque no les guste mucho el tipo, porque parece que cuando quedas por estas apps va implícito”, explica Marisol. Pues solo faltaba: no, no te tienes que acostar con nadie porque parece que esté implícito, o por quedar bien. No. Te acuestas con él porque te apetezca, y punto.

Viva lo efímero: las relaciones 2.0, y las de las apps lo son, aunque él te esté bombardeando día sí y día también con mensajitos y te parezca muy atento, son totalmente efímeras. Líquidas, que diría Bauman. Así que no te enganches demasiado y procura darles la importancia que tienen. Que es más bien poca.

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