Chicas: 8 consejos para ser mejor en el sexo

Seguro que siempre has pensado en cómo mejorar en la cama, cómo ser la amante perfecta, aquella por la que suspiren los vientos y con la que quieran repetir una y otra vez. Aunque no existe una fórmula exacta para triunfar en la cama, aquí van algunos consejos que puedes empezar a practicar.

Ante la duda, pregunta
Cada persona es un mundo y lo que le gustaba a una puede no gustarle a otra. No podemos extrapolar lo que nos gustaría que nos hicieran o lo que nos ha funcionado con otra pareja al resto, ya que nos podemos llevar más de un rechazo. Puedes preguntar antes, convirtiéndolo en un juego de flirteo o durante el sexo con una voz sugerente que resulte excitante.

Atenta a las señales
No puedes convertir una sesión de sexo en un interrogatorio, así que no abuses de preguntar. Fíjate en las señales que te envía y te darán pistas para saber si vas por buen camino. Aumenta la frecuencia de las respiraciones, comienza a gemir más, te agarra con más fuerza, lubrica más, el clítoris y los pezones están más erectos, o directamente te pide que no pares. ¡Las señales lo son todo!

Acaríciame mucho
Acaricia todo lo que puedas, todo el cuerpo, nunca sabes qué zona será un punto sensible que ponga a mil a tu pareja. Hay zonas por las que puedes empezar: orejas, cuello, antebrazos, bajo vientre, ingles, muslos… Considérate una exploradora en territorio desconocido, dispuesta a adentrarte hasta en los territorios más inexplorados.

Ejercita tus manos
No hace falta que seas una virtuosa de la guitarra cual Santana ni que estudies piano durante años para ganar cierta destreza con las manos. La clave está en aprender algo de anatomía. Saber cómo es la vagina por dentro, descubrir cuáles son los posibles puntos más sensibles, conocer dónde está clítoris o incluso aprender a estimular el ano. No tengas miedo de experimentar movimientos, velocidades o intensidades diferentes, siempre atenta a las señales.

Aquí va un ejemplo práctico: acaricia suavemente la zona de la vulva, con un dedo comprueba si está lubricando. Abre los labios menores para empaparte e introduce el dedo poco a poco, viendo si está receptiva. Una vez dentro, juega con tu dedo, muévelo contra las paredes o estimulando el punto G (para localizarlo, pon el dedo como un gancho hacia ti, justo a la entrada de la vagina; lo notarás porque está un poco más rugoso que el resto). Juega con diferentes velocidades, entrando y saliendo o moviendo el dedo dentro, y observa qué le va gustando más. Puedes acompañar el juego lamiendo el clítoris o acariciando sus pezones.

Sexy panties on a woman's feet

Los pezones, esos grandes desconocidos
No a todas las mujeres les gusta que le estimulen los pezones, así que cuidado en este punto. Tantea si es algo que le pueda gustar. De ser así, juega con tus labios, tu lengua y tus dedos, o incluso con otras partes de tu cuerpo, como tus propios senos, tu vulva, tus pies… Prueba a acariciar, chupar, succionar o pellizcar levemente los pezones y averigua qué le gusta más.

En lengua, sobresaliente
Debes empezar a ejercitar tu lengua y a saber usarla. Tienes que saber hacer diferentes movimientos, a diferentes velocidades o intensidades. Eso sí, no uses la vieja táctica de hacer el abecedario con la lengua mientras haces el cunnilingus, porque es horrible, es preferible que pruebes a moverla en círculos o de arriba abajo y juegues con eso. Y recuerda, usa una barrera de látex, la famosa “sabanita”, para tener sexo oral seguro.

Los juguetes, no siempre
Hay mujeres a las que le gusta usar determinados juguetes y mujeres que no. Si puedes averiguarlo de antemano, mejor. Si no, puedes proponerlo si crees que puede ser acertado para el momento. Por ejemplo, si a esta persona le gusta que le penetres con varios dedos, puedes plantear usar un dildo o un arnés cuando veas que está muy excitada. Si prefiere que no, con tus recursos será suficiente, no necesitas de ningún juguete para tener una sesión de sexo memorable.

La actitud lo es todo
Por último, lo más importante es la actitud que tengas. Procura no estar nerviosa, disfruta de lo que haces y lo que te hacen. No tengas miedo de experimentar o de preguntar, pues es la única manera de aprender. Cree en ti.
Si tienes algún truco más, ¡no dudes en compartir!

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