Bondage: consejos para aprender a atar

Puede que a muchas mujeres no nos guste la película (ni los libros) de ’50 Sombras de Grey‘ pero hay que reconocerles un mérito: sacaron del armario, abrieron un pequeño ojo de buey, a las prácticas BDSM. Y desde ese día, el común de los mortales pasó a interesarse más por los juegos con esposas, fustas.. como así prueba su incremento de ventas desde la aparición de los libros.

Hoy vamos a hablar de bondage, una de las disciplinas del BDSM, de la mano de Almudena Martínez, porque cuando uno es neófito en la materia conviene ir bien acompañado de un experto. Toma buena nota de los consejos:

¿Con qué se puede atar y con qué no? “Si partimos de la idea de que el bondage es una inmovilización erótica podríamos utilizar muchas cosas distintas. Desde esposas, bridas, cintas de seda, corbatas, medias y un largo etcétera. Si en este caso vamos a hablar de cuerdas podemos mencionar las más habituales. Se suele utilizar las de algodón para atar extremidades, sobre todo cuando estamos empezando a aprender a atar. Las cuerdas de cáñamo tratado también se utilizan, es una cuerda resistente, aunque si somos nuevos en la materia, puede quemar y/o cortar la piel. En Japón se usa la cuerda de yute. Es muy resistente, apta para suspensiones, tiene muy poco peso.

leash rope into heart shape on wood

¿Cómo atar: qué partes atar primero, cuáles evitar las primeras veces y sobre todo, qué no atar? “Antes de empezar debemos pensar en qué queremos que pase en la sesión y a qué vamos a querer jugar. Podemos empezar inmovilizando las extremidades entre sí o a un punto fijo y ir armando el cuerpo dependiendo de lo que queramos. Siempre hay que tomar precauciones, sobre todo cuando estamos aprendiendo porque si no tenemos el suficiente cuidado y tensamos demasiado podemos llegar a lesionar un nervio (lo que puede llegar a ser peligroso). Por eso, hay que tener cuidado con las partes donde pasan los nervios y por donde caen los nudos, algo que hay que aprender a medida que vamos cogiendo experiencia. Lo que está absolutamente prohibido dar una vuelta de más de 180º sobre el cuello”, aclara.

¿Cuánto cuestan las cuerdas? ¿hay que conservarlas de alguna forma? “Las cuerdas se guardan en un sitio seco y que no les de mucha luz. ¿Precio? Depende de la materia y de la longitud. Por ejemplo, una de algodón de 15 metros sale por unos 22 euros. Una de 8 metros de cáñamo, cuesta unos 20 euros.

Y unos consejos que conviene no olvidar: “No dejes sola a una persona atada. No juegues sin experiencia. No experimente durante el juego. No uses nudos corredizos. No tomes alcohol u otras drogas, ni juegues con resaca. Consensua siempre con la persona con la que vas a compartir”, finaliza.

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