Así puedes mejorar tus besos

Según un estudio realizado por la web de encuentros extraconyugales Gleeden, los amantes se besan más y mejor que las parejas estables. Concretamente, este estudio establece que los besos excitan a un 72% de parejas de amantes y solo a un 13% de las parejas estables.
Y es que, si bien los besos son la mejor forma de despertar el deseo, entrar en una rutina y hastío en los mismos también será el primer síntoma de que nuestra vida sexual no va tan bien como quisiéramos.

Por eso, al igual que aprendemos nuevas técnicas para mejorar nuestras relaciones sexuales, también podemos aprender cómo mejorar nuestros besos. La sexóloga Elena Zapata   recuerda que de hecho existe incluso una ciencia relacionada con los besos, algo así como la “besología”. En realidad, esta se conoce como  “filematología”, y es la ciencia que estudia los besos y las reacciones que se producen en nuestro cuerpo al besar o ser besados.

Otra curiosidad relacionada con la filematología, es que nos descubre que en realidad existen muchos tipos de besos. “Por un lado tenemos besos tiernos, apasionados, paternales y maternales (besos en la frente por ejemplo), socioculturales (besos al saludarnos en distintas culturas), etc”. Aunque centrándonos en los besos de pareja, Zapata añade que “el más conocido como beso tierno o íntimo es el llamado ‘pico’, mientras que uno de los más populares dentro de los besos pasionales es el ‘beso francés’, es decir, el beso con lengua”.

Side view of happy young couple able to kiss isolated on white

Si bien estos más o menos los conoce todo el mundo, la realidad es que “existen más de 100 tipos de besos y a su vez estos tienen distintas variantes. Incluso el Kamasutra tiene una clasificación propia de los besos”.

En cuanto a cómo podemos conseguir ampliar nuestro arsenal de besos, uno de los consejos más prácticos es cambiar el verbo besar, por otros como lamer, succionar, morder, o incluso soplar, y aplicarlos a los labios de nuestra pareja. Igualmente, igual que en la penetración, podemos innovar cambiando ritmos y tiempos. En los besos con lengua, podemos darle más juego a esta, jugando con la lengua de nuestra pareja.

No se trata de copiar un beso exactamente, como imitamos las posturas del Kamasutra, sino de buscar nuestro propio beso. Al fin y al cabo, si no a todas las personas les gusta lo mismo en la cama, es de suponer que tampoco les gustan los mismos tipos de besos, y por eso, buscar con nuestra pareja nuestra propia forma de besar, nos aportará más ideas sobre cómo despertar su deseo y el nuestro.

Como añade Zapata, “La mejor técnica para mejorar nuestros besos es la práctica. Los seres humanos aprendemos a perfeccionar la mayoría de acciones de esta manera, es lo que se conoce en psicología como aprendizaje por ensayo y error”.

En este sentido, lo mismo que en la penetración, la comunicación resulta fundamental. “Si tenemos dudas, podemos preguntarle posteriormente que le ha parecido. Hay que tener en cuenta que no somos adivinos y que la comunicación con el otro es fundamental para que nos diga que le agrada y que no, y para contarle también nosotros nuestras preferencias”.

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