Aquí va un truquillo (facilón) para que el sexo sea mejor

Cuando hablamos de prácticas sexuales se suelen ver como prácticas que hacer de una a una, pero quizás el truco esté en saber combinarlas para mejorar la experiencia. Por ejemplo, combinar manos y boca puede ser mejor que practicar juegos manuales o sexo oral en solitario. Lo mismo ocurre con la estimulación anal, que quizás combinada con otras prácticas como el sexo oral, o incluso la penetración vaginal, pueda resultar mucho más estimulante.

Y es que la estimulación anal no siempre debe traducirse por introducir el pene en el ano. También puede ser una estimulación oral, o incluso manual. Como aporta la sexóloga Ximena González de Sexsintiendo  “el introducir uno o varios dedos en el ano antes y durante la penetración, genera una experiencia agradable, satisfactoria y diferente que si se realizara por sí sola, puesto que el ano posee miles de terminaciones nerviosas que, al sincronizar con otras zonas erógenas, provoca que la pareja disfrute de una nueva experiencia”.

¿Cómo hacerlo?

Así, la idea es que durante la penetración, uno de los miembros de la pareja estimule a la otra introduciendo un dedo en la zona del ano y masajeando levemente, asegurándose siempre de que a la pareja le parece bien probar esta práctica. En este punto, González insiste en que “la comunicación es esencial a la hora de tener relaciones sexuales, sobre todo si vas a dar entrada a esta parte tan íntima del cuerpo. Por eso, hablarlo previamente con la pareja y generar confianza permite a los dos hacer de esta práctica más placentera y el principio de muchas más”.

Otra posibilidad es combinar estimulación anal y sexo oral. Así, González explica que en el caso de la mujer, puede combinarse estimulando tres potentes zonas erógenas como son “el clítoris, el punto G y el ano”. En el caso de los chicos, está el añadido de la próstata y el punto P masculino. “La próstata es una zona altamente erógena que incluso al ser estimulada por sí sola, posibilita que el hombre llegue a tener un orgasmo y eyacular”. Asimismo apunta a que el masaje de la próstata es mejor si se combina con otras zonas “como el perineo, los testículos o el pene”.

Affectionate couple during romantic foreplay

En cuanto a por qué resulta tan satisfactorio, no se trata solo de una cuestión fisiológica, sino que también influye el morbo por romper el tabú del sexo anal. Así influye que “el hecho de  permitir el acceso a una parte tan íntima e inaccesible le habla de una confianza desmedida en su persona. Y no sólo respecto al placer, si no a la confianza de entrar en tus rincones más profundos”.

Por último, respecto a algunos consejos para que esta experiencia sea todo placer y no resulte incómoda, González relata que hay que tener en cuenta el uso del lubricante, “puesto que el ano no lubrica por sí solo”.

Igualmente, “cuando la pareja se sienta cómoda con la estimulación manual se puede empezar a penetrar con un dedo, acompañado de besos, caricias y otras formas de excitación, que permitan sentirse cómoda y relajada a la pareja”. Si nos atrevemos a llegar a más, “conforme el ano dilate, podemos probar mayor profundidad y cantidad de dedos”.

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