Apps para espiar a tu pareja, ¿qué riesgos corres?

María está feliz con su nueva pareja. Se han ido de viajes al extranjero varias veces, ella ha preparado una habitación en su casa para la hija de él. Todo va sobre ruedas, está ilusionadísima. Hasta que una buena amiga le confiesa que le ha visto en Tinder. Chasco inmenso. Y es que ser infiel es cada vez más fácil, pero también lo es “vigilar” el comportamiento del otro…

Bueno, lo primero que tenemos que decir, y lo decimos alto y claro (no usamos mayúsculas para enfatizar, porque quedaría muy feo, pero hagamos como si fuese en letras grandes): si estás pensando en espiar a tu pareja tal vez debieras plantearte dejar a tu pareja, ¿no crees? O hacértelo mirar, simplemente.. Es decir, que tu pensamiento se base en algo fundamentado o sea simplemente una paranoia, la solución a tus problemas de desconfianza no es espiar (y mucho menos acosar) a nadie. Nuestro primer consejo: si crees que hay una infidelidad de por medio, háblalo con tu pareja. Pero ya: en un momento en el que estés tranquilo, aborda la cuestión. Y si lo que tienes es un problema de celos recalcitrante, háblalo también con ella y acude a un profesional, si quieres seguir adelante con esa persona, claro está. Y aunque no quieras seguir: hazlo por ti y por tus futuras parejas.

Y ahora abordemos el tema de este artículo: las apps para espiar al prójimo.  Evidentemente, desde que existen las redes sociales y hacemos tanto uso de ellas, es muy fácil espiar a nuestro cónyuge. Sea por curiosidad sin malicia o por curiosidad insana: es fácil, basta mirar a ver a qué foto le ha dado al like o el último comentario que ha puesto en Twitter. Además, están las apps: con el desarrollo de la tecnología aparecen estas herramientas y hay miles. MILES. Basta bucear en San Google para comprobarlo.

Businessman using tablet at night time

“Una de las más conocidas es FlexiSpy, que se vende como la herramienta definitiva para controlar a tus empleados y proteger a tus hijos (Se publicitaba con el siguiente eslogan: “Si estás en una relación estable, a cargo de un menor o dirigiendo a un empleado, tienes derecho a saberlo. Descubre la verdad, espía su teléfono”). Usar este tipo de herramienta por lo pronto tiene el riesgo de utilizar un software de estas características, que puede ser desde una estafa a que acabes siendo víctima de un chantaje por el mero hecho de usarlo”, explica Jorge Louzao, analista de seguridad.

Estas aplicaciones no aportan nada, no suponen nada nuevo: “Prismáticos, micros en los teléfonos, cámaras en los despertadores… esto es lo mismo pero en un envase diferente, su único aporte es ofrecer lo que la tecnología permite, no hay un acto de invención detrás de estas aplicaciones”, añade.

Pero vamos con el meollo de la cuestión: evidentemente, su uso es más que cuestionable éticamente hablando, pero, ¿qué puede pasarte si te pillan en un renuncio? Pues simplemente, que se te caiga el pelo (y ya hay sentencias sobre la materia), porque en España es ilegal: “Interceptar las comunicaciones privadas de otra persona sin su consentimiento es un delito penal, además de la revelación de secretos. El artículo 197 bis del Código Penal es bastante interesante sobre este tema”, dice Louzao quien añade una frase muy gráfica: “Es más sensato meterse en una bañera con pirañas que lleven una semana sin comer que jugársela de una manera tan estúpida”. Más claro, imposible…

Así que lo repetimos: si crees que hay una infidelidad de por medio, ármate de valor y háblalo con tu pareja. Sale más rentable y es mucho más honesto.

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