Anécdotas sexuales de personajes históricos

Esta semana os traigo algo que os ayudará a soportar el calor veraniego con anécdotas sexuales de personajes históricos relevantes, así que no esperéis ninguna historia sobre Lucía Etxebarria. Voy a empezar por la primera persona que consiguió calentar a mucha gente de una vez sin que se hubiese inventado el cine, el bikini y a Úrsula Andress: Nerón.

El emperador romano al parecer se aburría en sus viajes por el río Tíber y decidió llevarse a varias prostitutas que, cada pocos km, ponían tiendas en la orilla del río para jugar a “Posaderas y huéspedes”, donde ellas ejercían de hospitalarias posaderas y él de visitante que iba a gozar de las posaderas de las posaderas. No, no sobra un “de las posaderas”.

Otra anécdota de Nerón fue con Dióforo, esclavo liberto con el que escenificó una boda en la que Nerón iría vestido con ropajes femeninos; ese rol continuaría con la consumación del matrimonio en la que el emperador imitaría los ruiditos y la reacción de cualquier esposa virgen en su noche de bodas con frases como “si llego a saber que era tan pequeña, no me caso”, “¿ya has terminado? ¿tan pronto?” o mi favorita de cualquier chica virgen “pues mi primo folla mejor”.

girl have orgasm

Emperatrices amantes del cunnilingus

Paso ahora a la emperatriz Wu-HU, antepasada de Hi-Fi, que instauró que todos los altos cargos que visitaban su reino, para mostrarle pleitesía, le hicieran un cunnilingus. Vamos, que les decía a todos lo que iban “Me vais a comer el coño”.

De la historia española me fascinan dos personajes. Por un lado, Felipe IV, el pasmado, que tuvo 48 hijos, 11 reconocidos y 37 ilegítimos. Le daba para montar cuatro equipos de fútbol, el árbitro, dos liniers y el más pequeño, que aún no sabía hablar, podía hacer de comentarista deportivo. Cuando enfermó gravemente a sus médicos no se les ocurrió otra cosa que meter en la cama, junto al rey, a la momia de San Isidro (también llamada Marujita Díaz) para ver si el santo le devolvía la salud pero, viendo la promiscuidad que tenía Felipe IV, yo creo que fue para testear si estaba a punto de morir o no; los médicos pensarían que si le ponían la momia, e intentaba zumbársela, no estaría tan grave como parecía. Felipe murió y la momia continuó intacta.

La otra grande de España, la cual también tuvo numerosos amantes, es Isabel II. La obligaron a casarse con su primo, del cual dicen que era homosexual, y del que ella llegaría a comentar sobre su noche de bodas: «¿Qué podía esperar de un hombre que en la noche de bodas llevaba más encajes que yo?»

Yo no estoy de acuerdo con la reina Isabel porque lo mismo su marido era homosexual que lo mismo llevaba una camisa de Desigual. Nunca subestimes la capacidad de Desigual para ponerle volantes a unos simples calzoncillos.

Monroe se lo hizo con Sinatra delante de un frigorífico abierto

Y termino con uno de los mayores mitos eróticos de la historia, Marilyn Monroe. Cuando estaba casada con el jugador de béisbol Joe DiMaggio, éste convenció a Frank Sinatra para que le acompañase a un hotel donde estaba alojada Marilyn teniendo, supuestamente, sexo con una amiga. El plan era fotografiarla para tener pruebas en contra para el proceso de divorcio. Cuando Sinatra y DiMaggio interrumpieron en la habitación le dieron un susto de muerte a una pobre señora que los denunció, resolviéndose en acuerdo privado por 7.500€. Mientras tanto, Marilyn no estaba enrollándose con una amiga como pensaba su marido; estaba montándoselo con el pianista Hal Schaefer (evitemos el chiste de que él sí que sabía dar con la tecla).

Hablando de buenos amigos de DiMaggio, Marilyn, mientras estaba separada de DiMaggio, pasó una temporada en casa de Sinatra. Una madrugada el cantante se levantó y se la encontró desnuda con el frigorífico abierto. (Ella decía que tenía hambre pero yo suelo hacer lo mismo en Murcia durante el verano). Marilyn le dijo que no sabía que se levantase tan temprano y él le contestó que se le había antojado un zumo, pero que mejor iba a comer pechuga y muslo, e hicieron el amor allí mismo, con el frigorífico abierto, para no sudar demasiado. El que sí sudaría horrores fue DiMaggio cuando se enteró, pero de “grandes cuernos de la historia” hablaremos otro día.

Click aquí para cancelar la respuesta.