Actividades post orgásmicas: cinco cosas que podéis hacer después del sexo para mejorar tu relación de pareja

Las prisas, el estrés y el ritmo de vida que llevamos nos quitan tanto tiempo que demasiadas veces nos toca recortar actividades y, lamentablemente, el sexo suele ser una de las que más salen perdiendo. Y si no es el encuentro en sí, acabamos optando por acotar al mínimo los preliminares y eliminar los placeres post orgásmicos. ¡Error! Si tanto te indigna que no se le preste atención al antes, ¿por qué no cuidas el después? Nadie dijo que todo acabase después del clímax, amigos.

Claro que hay ciertas normas que por salud debes cumplir sí o sí después de practicar sexo, pero no hablamos de eso. Tampoco de buscar por todos los medios que haya una segunda ronda para poner a prueba nuestra capacidad multiorgásmica. Queremos que alargues tu encuentro sexual hacia niveles de satisfacción que van más allá del orgasmo. Pequeños trucos que os ayudarán a relajaros, compenetraros, disfrutar y descubrir todo el universo de posibilidades que se esconden después del coito.

1. Un masaje postcoital. Suena tan bien como sienta. Aunque nunca es mala idea utilizar las técnicas del masaje durante los preliminares, justo después de practicar sexo, con la musculatura agarrotada de la actividad, sudados a más no poder y en un momento tan íntimo; qué mejor que continuar utilizando las manos para relajar a nuestro acompañante de alcoba masajeando su cabeza, hombros, espalda, glúteos, piernas… Los masajes liberan tranquilizantes naturales como serotonina y opioides ideales para llevarnos a ese punto de relax absoluto y descansar como bebés… O no. Bonus: según dónde toques, amases, acaricies, beses o lamas; también podría surgir un segundo round.

2. Respiración en sincronía. Ojo, que son muchos los expertos en sexología que aseguran que esta sencilla actividad nos ayuda a compenetrarnos con la otra parte de una forma casi mágica. Sin hablar. Sin miradas. Sin caricias: en posición de cucharita, comenzaremos a respirar de manera sincronizada hasta sentir que nuestra frecuencia cardíaca marche completamente a dúo con la de la otra parte. Además de servirnos como técnica de relajación postorgásmica, este inhalar y exhalar al compás promueve la empatía y recrea un vínculo mucho más íntimo entre las parejas.

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3. Daros un baño. Practicar sexo en la bañera no es que sea del todo sencillo, y lo sabes. Cierto es que como actividad previa al encuentro nos deja la posibilidad de estimular las zonas erógenas de nuestro acompañante de ducha y, de paso, asegurarnos de quedar ambas partes perfectamente limpias (ideal para las personas maniáticas de los olores que son capaces de evitar el sexo oral con tal de no exponer sus partes íntimas al olfato ajeno). Sin embargo, después de haber estado retozando y veros bien impregnados de todo tipo de líquidos y fluidos corporales, meteros en la bañera bajo el agua caliente os dejará algo más de margen para las caricias y los abrazos, y bien saneados para volver a vuestras vidas.

4. Un picoteo nudista. ¿Quién dice que tienes que comer siempre completamente vestido? Poneros a comer o daros a probar comida el uno al otro, desnudos, sudorosos, despeinados y la mar de satisfechos (sí, ¿no?), aporta a los encuentros sexuales una sensación de novedad divertida y satisfactoria. Y sí, si no quieres que se te llenen las sábanas de migas también podéis iros al sofá y tumbaros desnudos mientras saboreáis este auténtico menú sexual en otro tipo de emplatado…

5. Leeros el uno al otro. Según el último barómetro del CIS, los hábitos de lectura en España son cuanto menos desoladores: mientras casi un 40% de los españoles aseguró no haber leído ningún libro en los últimos 12 meses, el porcentaje de quienes aprovechan cada mes del año para dedicárselo a una obra distinta apenas alcanzó el 5,5%. Aquí está la solución: leamos después del sexo. Son muchos quienes reconocen que leer en voz alta unos párrafos de un libro escogido en común en una situación tan relajada e íntima como es el post orgasmo, escuchando la voz del otro y disfrutando de un fragmento interesante para ambos; hace que se sientan más conectadas con sus parejas. Pensémoslo así: si la media de encuentros sexuales según el último Informe Durex se establecía en al menos una vez por semana para el 73% de los españoles, ¡eso son muchos libros! Corre a la biblioteca y proponle a tu pareja que si os leéis en el próximo mes esa novela de 500 páginas que tanto te apetecía. 😉

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