9 cosas que te suceden cuando tienes la regla

Nos acompaña a lo largo de nuestras vidas, se presenta, en general, una vez al mes, si tienes la suerte de ser regular, sabrás más o menos cuando. Si no, será una sorpresa sorpresa y te aseguramos que llegará cuando menos te lo esperes (y peor te venga). La regla, para muchos una gran desconocida, y para nosotras, mujeres, una compañera de viaje.

Y como compañera que es, conlleva algunas cosas que a buen seguro, te suenan. A lo mejor con los años acaban provocándote hilaridad pero quizás en el momento no te sienten nada bien. Ahí van unas cuantas:

Los días previos puede que: o tengas un apetito voraz y te comas un buey relleno de buey. O puedes estar especialmente sensible y que llores hasta con la música de los aeropuertos. O que estés especialmente enervada. No panic: todo esto es completamente normal y se debe a los cambios hormonales de tu cuerpo. Así que quien no lo entienda, ¡que se largue del pueblo!

– Los días previos seguramente también tengas más flujo de lo habitual y puede ser que con un olor más intenso. Así que no está de más prever algún salvaslip en el bolso (luego se preguntan por qué nuestros bolsos son tan grandes..).

La barriga se te inflará hasta parecer un Zeppelin. Otro de los síntomas que anuncian la buena nueva: sí, tu vientre aumentará de tamaño. Y también es normal, incómodo, pero normal. Ya volverá todo a su ser.

– A buen seguro cambiarás tus bragas sexies por bragas de andar por casa, o por bragas de regla o por bragonas. Aquí cada una las denomina como quiere: y es que en estos días lo que buscas es sobre todo comodidad, tanto si usas compresas, como tampones o la copa. Lo del tanga como que no te viene bien..

Bloodstains on a white sheet

Y hablando de tampones y compresas: en un momento u otro acabarás manchándote. La compresa que se te descoloca, el tampón que se empapó antes de lo previsto, la copa, que montaste un escenario de película de terror en el servicio de tu trabajo. Así que como decíamos más arriba, una muda de ropa interior en el bolso es de mujer previsora…

– Como continuación al anterior punto, te volverás un poco paranoica: ¿me habré manchado? ¿habré manchado el pantalón? ¿la silla? ¿el sillón de piel de ante? Miras y vuelves a mirar. Tranquila, también es normal.

¿Una cena especial? ¿Una cita con ese chico que te gusta? ¿Un viaje? Fijo: tienes todas las papeletas para que la regla se te adelante o se te retrase y te coincida con esa fecha tan anhelada. ¿Te suena esto? A todas nos ha pasado y es que una dosis extra de estrés o de nervios hace que nuestra acompañante pueda adelantarse o retrasarse. Y presentarse, eso sí, cuando menos te conviene.

De repente eres más joven: no porque tengas más energía (sucede más bien lo contrario en estos días), sino porque puede ser que aparezcan granitos en tu cutis. Sí, como cuando tenías quince años. Otra vez, gracias cambios hormonales.

– Se te quitan las ganas de nada: que si salir de compras, que si ir al gym, que si un paseo por el parque, que si las amigas.. Chica, no te apetece más que sentarte en el sofá y que te dejen tranquila. No pasa nada, cuando pase la regla ya retomarás la acción.

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