9 cosas que aprendes de tu primera relación (y nunca olvidarás)

La primera relación marca tu vida. Llena de momentos maravillosos (y otros no tanto), también está repleta de enseñanzas que se guardan en tu mochila de experiencias amorosas de las que aprenderás en nuevas relaciones.

1. Descubres nuevas aficiones. Tenéis muchas cosas en común y compartís hobbies, pero muy frecuentemente tu pareja te transmite algunos nuevos inexplorados para ti y que también te encandilan después de conocerlos. Y está muy bien porque hacéis cosas que os gustan a los dos y esto ayuda a conectaros más aún. Esto quedará en tu vida, aunque el amor sea pasajero.

2. La importancia del respeto y la confianza. Después de la fase luna de miel, o tal vez ya durante ella, surgen pequeñas desavenencias con las que te das cuenta de que no te está respetando. Esa manera de actuar no te convence y empieza a anidar el resentimiento. Es más, todo esto se va acumulando y es lo que al final va a terminar con la relación, lógicamente. Luego, aprendes que estos dos factores permiten que la relación se mantenga.

Couple running outdoors

3. La relación con tus amigos cambia. Dejan de ser tu prioridad. A veces, os seguís viendo, pero mucho menos. Otras les apartas de tu vida completamente (¡error!). Eso sí, a la vez aparecen nuevos amigos, los de tu pareja. Cuando rompes, los buenos siguen ahí, aunque te pueden echar en cara ese olvido.

4. Experimentas por primera vez una ruptura. Lo pasas fatal, se te cae el mundo encima y crees que no vas a salir adelante. Pero no, el dolor a la larga te hace más fuerte. De los errores se aprende y tu bienestar es lo primero. Lo mejor: compruebas que se puede superar y disfrutar mucho de la soledad (y la libertad).

5. Haces cosas que pensaste que nunca harías (buenas y malas para ti). Antes de esta relación pensabas ciertas cosas sobre el amor y las relaciones, tenías muy claros los límites, lo que jamás harías porque no va contigo. Pero al adentraros en el día a día de pareja, una oleada de emociones te invade y puedes caer en todo aquello que tu cerebro rechazaba. ¿Llorar por alguien?, que va. Pues sí, está pasando. ¿Sacrifico algo por amor? Sí, mi ego a raya. Y así etc, etc.

6. Los celos no molan. Pueden ser normales, pero son síntoma de que algo no va bien. Si los controlas y no te dejas llevar, tal vez no acaben con tu relación. Si son enfermizos, muy probablemente causen un problema grave. Date un chute de autoestima, cambia el chip y piensa que tu pareja te ama, si no habrías desaparecido ya de su vida.

7. Tiempo para cada uno. Estar todo el día y a todas horas juntos está muy bien. Pero puede llegar a ser demasiado y provocar que la relación comience a erosionarse. Mejor si cada uno disfruta de momentos de forma independiente del otro, tanto si es solo como con otras personas. Tras esos pequeños paréntesis, lo encuentros se retoman con más ganas.

8. Tu personalidad cambia. Son tantas las cosas que compartes en una relación, y se generan tantos nuevos puntos de vista (los del otro), que tu visión de muchas cosas cambia para siempre, con efecto constructivo. Incluso existen estudios que vinculan el enamoramiento con alteraciones en algunas zonas del cerebro.

9. El sexo con amor es muy distinto. Durante tu primera relación descubres la profunda conexión que se crea, de cuerpo y mente, cuando dais rienda suelta al deseo. Buscas el placer del otro más que el tuyo propio. El tiempo se detiene.

Click aquí para cancelar la respuesta.