8 señales de que mereces más respeto en tu relación (y cómo conseguirlo)

Se puede respetar a alguien y no amarle, pero no al contrario. El amor y el respeto siempre deberían ir unidos en una relación. Algunos estudios han concluido que resulta aún más importante para la felicidad de la pareja que el dinero. Sin embargo, este vínculo tan importante se rompe a veces. ¿Cómo saber cuándo se ha traspasado el límite? He aquí algunas pistas que indican que mereces más respeto de tu chico/a.

1. Te echa la culpa. Empiezan a ser frecuentes frases como “Todo es por tu culpa”, “Esto pasa por ti”. Que si le han despedido por ti, que si los niños lo dejan todo desordenado, que si eres demasiado sensible y te lo tomas todo mal… Siempre que surge un problema, tú eres la causa. Lo único que consigue haciendo esto es minar tu autoestima y hacer que te sientas mal. Intenta manipularte psicológicamente y te humilla.

-Hazle entender que todo tiene solución y que una pareja son dos no uno. Hablad tranquilamente, sin discutir, para saber qué piensa cada uno y que estáis dispuestos a hacer para mejorar.

2. No te escucha. Sientes que cuando hablas no pone atención a tus palabras y la comunicación no fluye entre los dos. No puedes expresarle tus necesidades y, como consecuencia, tu pareja no te da lo que necesitas. Y, claro, así no hay quien se entienda.

-Dile a tu pareja que tienes la sensación de que no te escucha y que necesitas que demuestre interés para sentirte valorado y que os entendáis, ya que la comunicación es uno de los pilares de una relación.

3. Se avergüenza de ti. No quiere que sus amigos/as o compañeros de trabajo te conozcan, ni tiene intención de presentártelos. Lo mismo sucede con su familia. O también puede pasar que se muestre distante cuando estáis en público y todo lo contrario en privado. O que no comparta fotos contigo en las redes sociales. El caso es que te sientes excluido/a más de lo que deberías.

-Amar no significa sufrir, así que plántale cara y defiéndete, tú no eres inferior, aunque él/ella crea que sí.

Woman in kitchen being angry at her man

4. Trata de controlarte. Te dice, a veces de forma subrepticia, lo que debes hacer, decir, gastar, hablar… Te llena la agenda de planes sin consultarte, te llama demasiadas veces… Te das cuenta de que estás todo el día justificándote. Esta actitud siempre al acecho crea ira y resentimiento. Además de una falta de respeto es señal de que es una relación abusiva.

-Tú no eres la marioneta de nadie. Reflexiona y ten claro que lo más sensato en este caso es romper la relación, aunque te duela.

5. Solo atiende a sus propias necesidades. Siempre busca su bien y no se preocupa por el tuyo. Tú das mucho y esperas recibir lo mismo, pero no. El egoísmo hace mucho daño. Tampoco se trata de estar pendiente continuamente del otro para satisfacer sus necesidades. Lo mejor: sé claro, habla con él/ella y plantéale qué podéis hacer para mejorar juntos ese comportamiento.

-Una persona egoísta siempre puede dejar de serlo. Hazle saber que te gustaría que se interesara más por ti y no cedas a todas sus peticiones.

6. Incumplir promesas o acuerdos. Te dice “De verdad que voy a cambiar”y tú te lo crees, pero al cabo del tiempo vuelve a incumplir la promesa. O, por ejemplo, acordáis repartiros algunas tareas domésticas y se las salta a la torera. Está claro que su palabra no vale nada. Provoca la pérdida de confianza inmediata.

-La primera vez que rompa el compromiso, le puedes perdonar. Pero no dejes pasar más. Si te quiere te pedirá disculpas y podréis hacer borrón y cuenta nueva.

7. Menosprecia las diferencias. No soporta alguna de tus aficiones, tu forma de vestir o lo que sea y en vez de mirarlo como algo bueno, que complementa y enriquece la relación con distintos puntos de vista, para él/ella es todo lo contrario, lo desprecia.

-Habla seriamente con tu pareja y dile que no soportas más esa actitud porque te hiere. Es decir, centra la conversación en cómo te sientes tú, sin reprocharle nada.

8. Agresividad: puede ser verbal en cualquiera de sus formas (insultos, malas contestaciones, comentarios sarcásticos…) o el comportamiento que se conoce como agresivo-pasivo (dar un portazo para zanjar una discusión, utilizar el silencio como arma arrojadiza, hacerse la víctima…).

-No respondas a esta falta de respeto con más agresividad sino con asertividad.

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