8 prácticas sexuales sin riesgos

Se suele abordar el tema de las relaciones sexuales desde el enfoque del placer y de los riesgos y pocas veces, desde las posibilidades, múltiples, que ofrece el sexo. Enfocarla solo desde el placer limita (porque hay mucha gente que tiene como objetivo único el orgasmo); enfocarla únicamente desde los riesgos genera muchos miedos, y la salud es fundamental y hay que saber lo que se hace, está claro, pero los miedos impiden muchas veces disfrutar. Por eso la visión de la sexóloga Sonia Ruíz es muy interesante: “Limitar las respuestas sobre sexo a los riesgos me parece bastante pobre porque se reducen los encuentros eróticos a las relaciones de penetración usando conceptos como “sexo seguro” sinónimo de “uso de preservativo”. Se olvidan que en los encuentros hay muchas otras prácticas que no requieren del uso de preservativo para ser seguras”, comenta.

En efecto, cuando hablamos de sexo solemos tener también una visión reducida a la penetración y todos sabemos que el sexo es mucho más que eso…

Couple kissing
“Si la penetración es una práctica entre otras tantas, tendrá su tiempo, el mismo que cada una de las otras, ni más ni menos. Muchas de estas otras prácticas no solo están libres de riesgo sino que aportan además otros tantos beneficios. Estas prácticas son los que yo llamo a-conceptivos”, añade.

¿Qué son los a-conceptivos?

Los a-conceptivos son las prácticas o conductas a través de las cuales no puede haber embarazo. No hay conducta o práctica conceptiva (no hay penetración). “Son diferentes formas de sentir placer en la totalidad del cuerpo”, explica. ¿Cuáles? Acariciarse, por ejemplo. O masturbarse (prueba a hacerlo delante de tu pareja, es de lo más excitante), masturbar al otro, petting, juegos eróticos, masajes (darlos y recibirlos), susurrar, lamer, morder… Es cuestión de darle a la imaginación.

¿Principal ventaja de estas prácticas? “Están libres de riesgos de trasmisión de infecciones, pero sólo es la primera de las ventajas. También contribuyen a un mayor conocimiento de nuestro cuerpo y nuestras zonas erógenas, así como del cuerpo y zonas erógenas del otro, nos abren un abanico de posibilidades por explorar y explotar en busca de placer, tanto individual como compartido”, comenta.

Así que, en tu próximo encuentro sexual, ¿por qué no valoras todas estas formas de conocerte y de conocer al otro, dedicándoles tiempo y evitando pasar cuanto antes a la penetración? Te permitirá disfrutar de tu cuerpo y del de tu pareja de otra forma, vuestra comunicación será mayor y conocerás otras formas de obtener placer más allá de la penetración. Con una gran ventaja además: están libres de riesgo de transmisión de enfermedades. Así que dale a la imaginación y a la epidermis, y no tanto a la genitalidad.

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