7 razones por las que el sexo por la mañana es mejor

Hay personas que, en su día a día, funcionan como búhos y otras que se comportan como gallos. Están los que son capaces de estudiar o trabajar pasadas las 12 de la noche y los que prefieren pegarse el madrugón a las 6 de la mañana porque son más activos en pleno amanecer. Pues bien, a esas personas con hábitos tempraneros va dedicado este post.

Porque esto va de aquellos que adoran comenzar el día con un revolcón, de los que pasan de esperar a que caiga la noche para entregarse al placer carnal y de los que se entregan al sexo mañanero con fruición. Pese al aliento de dragón. Sí, pese a eso. En su defensa, vamos a enumerar las siete razones por las que follar en las primeras horas del día es mejor.

1. ¿Quién no quiere tener un orgasmo para empezar el día? Pues claro que sí. Un orgasmo alivia tensiones de todo tipo, disminuye la ansiedad, rejuvenece… Empezar el día “con los deberes hechos” es un pelotazo para la salud. Mucho mejor, donde va a parar, que cualquier zumo verde…

2. La puesta en escena ya está montada. Dos personas (bueno, o tres o más, depende), una cama, posición horizontal, cercanía física… Si hay veces que el sexo está condicionado a buscar ese momento de encamarse o de lograr una cierta intimidad, la cama, en su versión matutina, ofrece todo eso por sí misma. Y eso es importante. Vaya si lo es.

3. La erección está casi garantizada. En el caso de que haya un varón de por medio, la mañana ofrece un punto de partida genial desde el que trabajar unos buenos preliminares. La “tienda de campaña” con la que la mayoría de los hombres se levantan ayuda a que el sexo fluya aunque, lógicamente, eso no implique que ya eté todo hecho. Dicho de otra maner, antes de penetrar sin más, es preferible trabajar en una línea de seducción.

Couple flirting on a bed at home

4. Sexo primero, ducha después. Perfecto. En muchas ocasiones, el sexo aparece como algo deseable… pero complicado. El problema viene dado por unos horarios más estrictos que los de un internado inglés de principios del siglo XX y que nos hacen preguntarnos cosas como “si follo ahora, luego tengo que ducharme y, claro, no creo que me de tiempo…”. Por la mañana, como hay que ducharse sí o sí, podemos permitirnos un mete-saca rapidito. Y olé.

5. Te ahorras el gimnasio. Esta es una de las mejores razones (y más de peso) para lanzarse al sexo mañanero. La perspectiva de que puede permitir que nos ahorremos la aburrida hora de gimnasio entre elípticas y cintas de correr es una buena razón para entregarse a un rato de sexo furioso. Se queman muchas calorías y esto no es un mito.

6. El buen humor está garantizado durante todo el día. Si algo tiene el orgasmo es una capacidad sin par para generarnos un buen rollo que nos dura toda la jornada. Es decir, seguro que al llegar a la oficina, a la universidad o a donde sea que vayamos a pasar las horas siguientes, nuestros compañeros nos notarán la cara de “bien follados”.

7. Te despierta mejor que el café. Finalmente, vamos a romper una lanza a favor del fornicio como el mejor despertador posible, más allá de una taza de café bien cargada o de una alarma insolente. Un buen polvo nos desperaza poco a poco y nos hace saltar de la cama a continuación como si nos hubiéramos metido en vena un espresso colombiano. Y sin cafeína de por medio: los milagros del sexo.

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