7 encuentros sexuales que tendrás a los 20 años

En una de las etapas con mayor actividad sexual. Una época un tanto alocada en la que toca explorar nuevas sensaciones. He aquí algunas situaciones hot que la mayoría de las personas experimentan de veinteañeros.

Al aire libre. Bien porque el calentón no puede esperar y no tenéis otro lugar a dónde ir, bien porque no podéis ir a un hotel o por lo que sea. Sexo sin pudor, no importa si tenéis espectadores, vosotros estáis a lo vuestro y el resto del planeta no existe. Especialmente en verano proliferan las parejitas echando un polvo en la playa, bajo un arbusto, al cobijo de un árbol en un parque… Una práctica conocida como cruising.

sexual activities in car at night

En un coche. Otro clásico para aliviar tu ansia sexual, para los impacientes que no pueden esperar a llegar a casa o porque simplemente no hay posibilidad de otro sitio. Es un lugar mucho más cómodo en realidad que algunos exteriores y ¡siempre divertido! por las grandes dosis de emoción de estos polvos clandestinos.

Borracho/a. La noche promete y según van pasando las horas la tajada comienza a ser importante pero no tanto como para irte a la cama a dormir sino todo lo contrario, para practicar sexo. Desbordas desinhibición, no piensas ni siquiera en tus complejos, te lanzas a su cuello sin pensártelo. Pero tal vez no haya sido tan buena idea, sientes unas ganas tremendas de vomitar. Llegar al orgasmo va a ser una odisea. Tu sistema nervioso central se ha colapsado y la inmensa excitación inicial ha dado paso a un sopor incontrolable.

Con un ex. La cosa acabó tan mal que te juraste a ti misma que nunca jamás le volverías a ver (y menos para fornicar). Pero te lo encuentras por casualidad, el buen feeling va in crescendo y la recaída es inevitable. Y encima ha sido aún mejor que cuando estabais juntos. Los sentimientos se revuelven y dudas de que haya sido una buena idea. Repetir o no repetir, esa es la cuestión.

Con tus padres en casa. Viene a verte un día cualquiera y os encerráis en tu habitación, aunque a tu padre no le gusta nada que cierres la puerta de tu cuarto. Normalmente no hay problema porque ambos están trabajando y tenéis vía libre. Pero algunos días están en casa y la tentación os lleva a jugárosla, os pueden pillar y os da relativamente igual. Eso sí, todo muy silencioso, no se oye ni respirar, y rápido, no sea que os descubran.

En la ducha. Te lo imaginas como en una escena de película erótica: dos cuerpos sacándose brillo, comiéndoos a besos mientras el agua os recorre… Sin embargo, la realidad choca con esa imagen idílica y resulta que el agua es el peor lubricante del mundo, que casi te ahogas haciendo sexo oral, que el espacio es muy pequeño, apenas cabéis y no encontráis una buena postura, que corréis peligro de desnucaros de un resbalón…

Con un desconocido en vacaciones. Días de relax o siempre de fiesta, a todas horas ligeritos de ropa, un tórrido calor que enciende tu libido… La época estival da más pie que cualquier otra para el sexo ocasional con alguien que te está persiguiendo toda la noche o ese chico que te ha puesto a mil nada más verle la espalda. Carne de sexo rápido, a veces hasta se convierte en tu romance del verano.

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