69 lésbico: cómo hacerlo bien

El 69 es sin duda el número predilecto del sexo, dos formas que se complementan en un ying-yang sexual en que ambas partes salen ganando, un win-win en toda regla. Entre dos mujeres, esta forma es más armónica que nunca dado que la compenetración es completa: los cuerpos se adaptan a la perfección y el placer es máximo.

En esta postura ambas podéis jugar con vuestras bocas, comiéndoos todo el tiempo que queráis (y aguantéis) y disfrutando al mismo tiempo. Podéis poneros de dos maneras, una encima de la otra o ambas de lado. Las dos maneras tienen sus ventajas así que la única dificultad a la que te enfrentarás será a la de elegir cuál te gusta más.

Ttwo beautiful women in the bed

Si eliges la opción de una encima de otra, la que está arriba tendrá que haber trabajado las piernas en el gimnasio si quiere poder aguantar a cuatro patas durante un buen rato, sobre todo si no quieres acabar asfixiando a tu pareja con tu propio peso. Además, deberás quedarte a una altura adecuada para que la que está abajo no tenga que forzar mucho la cabeza (eso sí, siempre podréis ayudaros de una almohada) ni ahogarla. Además de esto, la que está abajo puede ayudarse fácilmente de las manos para estimular otras partes y la que está arriba también puede usar al menos una mano. Eso sí, si por un casual sueles eyacular mucho (lo que se llamada comúnmente squirting) ¡no se te ocurra ponerte arriba por el bien de tu pareja!

La opción de lado es, sin embargo, la más accesible para todas y la más cómoda. Ambas os podéis recostar de lado, apoyar incluso la cabeza en la pierna que está en la parte de abajo y usar tus manos para penetrar a tu pareja, para estimular el clítoris cuando tu lengua empiece a cansarse o para agarrar su culo y presionar su cuerpo contra el tuyo. También puedes estimular los pezones a la vez que le comes el coño, eso hará que se corra de placer.

En ambos casos hay que tener en cuenta que puede que ambas no vayáis al mismo ritmo y es muy complicado que ambas alcancéis el orgasmo a la vez, si es que lo alcanzáis. Podéis jugar con los ritmos para intentar acercar lo máximo posible ambos orgasmos, pero no os frustréis si no lo conseguís, porque lo raro sería hacerlo. Quédate con el placer obtenido y si una se corre antes que la otra, ¡se pueden disfrutar ambos orgasmos en tiempos distintos sin problemas!
Así pues, elijas lo que elijas, el placer está asegurado. Prepara tu lengua, tus labios y tus manos para darlo todo en este número erótico, pensado únicamente para el placer.

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