5 posturas para hacer durante una sola noche

¿Cansado de hacerlo siempre de la misma manera? ¿Aburrido del ‘aquí te pillo, aquí te mato’ de todas las semanas? No, no queremos venderte un extensor de pene ni nada parecido, pero sí recomendarte cinco posturas diferentes, atrevidas y muy divertidas para que pongáis a prueba vuestra atracción física durante toda la noche. Olvídate del sueño y ten a mano los condones, te proponemos una noche de sexo desinhibido y sin complejos para combatir la monotonía.

1. La cena está sobre la mesa

Pero vosotros vais a jugar en la cocina. No te lo pienses dos veces y deja de sufrir por si la sopa se enfría. Abre un cajón de la cocina y hacedlo sobre el mostrador mientras él levanta una pierna y apoya un pie en ese cajón abierto. Agarraos a vuestros traseros y acercaos todo lo que podáis para que el sexo sea profundo y podáis sentiros cara a cara.

Attractive heartbreaker and his lover

2. Perro malo

Hacerlo de espaldas, por detrás, a lo perrito o como quieras llamarlo, es la mejor opción si lo que buscas es una conexión directa con tu compañero sexual porque, primero, las sensaciones son siempre geniales y el orgasmo está asegurado, y dos, porque no es necesario el sobrevalorado contacto visual que, seamos sinceros, no siempre apetece. Haz que la experiencia sea más erótica y excitante inclinándote sobre una mesa mientras él hace su trabajo desde atrás y tú pones a funcionar por delante tu juguete más grande a la máxima potencia.

3. Desmayo en el sofá

Si creías que ya habías probado todas las posturas posibles en tu sofá, te equivocabas. El ingenio de Ikea aún puede dar mucho de sí. Mientras tu pareja se sienta a lo largo con las piernas ligeramente extendidas, sin tumbarse del todo, tú te colocas en su regazo de la misma manera, como una muñeca que se acopla a otra. De esta forma, los dos tendréis las manos libres para estimularos con juguetes y la libertada de dirigir la intensidad de la penetración, que en esta postura puede  llegar a ser total. Y brutal.

4. El burrito ciego

Es momento de sacar el lado dominatrix que llevas dentro. Y da igual que sea con tu nuevo ligue o con tu pareja de toda la vida. Esta noche vas a jugar duro, pequeña. Crea una venda improvisada con tu ropa interior o simplemente cúbrele los ojos con las manos mientras te sientas a horcajadas sobre sus piernas. Con la vista anulada el resto de los sentidos se intensifican y el sexo será extremadamente excitante. Aprovéchate de la situación. Recuerda a esa abuela que decía que es más fácil dominar a un asno cuando no puede ver. Al paso, al trote o al galope. Que suplique.

5. La pista deslizante

Coge el lubricante que esta vez vamos a darle un buen uso. En lugar de untarlo de la manera habitual, prueba a extenderlo sin remilgos, por todas partes. Mejor que sobre que no que falte. La idea es hacer ahí abajo una zona resbaladiza que nos permita deslizarnos suave y fácilmente de arriba abajo mientras nos subimos sobre su pene formando un ángulo y frotando los senos sobre su pecho. Una postura deliciosamente íntima con la que acabar una larga noche de placer. O corta, según se mire.

Click aquí para cancelar la respuesta.