5 juegos preliminares para combatir el frío

No hay excusas, ni el frío ni la lluvia pueden acabar con nuestros deseos sexuales. Os proponemos 5 (no) preliminares para calentaros antes de llegar a casa. Ideas para ponerlas en práctica mientras estáis tomando una cerveza o un vino. El juego empieza fuera del dormitorio, porque ¿quién dijo que los preliminares son para casa?

Los preliminares son esos juegos que hacemos antes de meternos más en faena, pero no estamos de acuerdo con esta idea, ¿por qué los juegos sexuales no son sexo también? Que no haya penetración o que los genitales no sean los protagonistas no es motivo para no llamarlo sexo. Todo lo contrario, esos juegos pre son a veces mucho más excitantes y satisfactorios que el propio clímax. Y si no que levante la mano a quien no le guste la fase de excitación en la que todo el cuerpo participa. A veces es mucho más placentera que el propio orgasmo.

Además, en esto los heteros no tienen ventajas. Aquí todos podemos practicarlo sin ningún obstáculo. Es cierto que en invierno con las varias capas de ropa que llevamos y la pereza, no vamos a negarlo, el frío da pereza sexual, hace que el sexo sea algo más de interior, pero da igual, podemos combatirlo. Un pequeño anticipo de lo que ocurrirá después mientras estás fuera de casa, te quitará toda la desgana e incluso te atreverás a quitarte una de las chaquetas.

Para los amantes del placer compartido
Ivagina la situación, esto quiere decir que la imagines desde ahí abajo. Tú (chica) estás con tu pareja, hombre o mujer, en este caso da igual, en un bar y te excusas para ir al baño. Te llevas muy secretamente tu bolso porque ahí es donde llevas el arma. Has escondido entre las cosas un huevo vibrador con mando a distancia. Lo sacas, lo activas para que ambos dispositivos se conecten y te lo introduces. Una vez cómoda y segura sales del baño triunfante. Entrega el mando a tu pareja y empieza a vibrar a su antojo. No os vayáis rápidamente a casa, disfrutad de la velada y compartid las sensaciones que sentís.
Que se alargue el placer.
Sería una situación muy divertida si estáis en una doble cita y hay posibilidades de abrir vuestro encuentro erótico. Deja que el mando cambie de mano y que jueguen con él.
Si crees que es demasiado eso de llevarte un sextoy, hacedlo más sencillo. Id al baño por separado, quitaros la ropa interior y volved al sitio donde estabais. Ahora los dos sabéis el secreto. ¿Quién aguantará más?

Adivina adivinanza
Otra forma de excitarnos fuera de casa es ponernos debajo de la ropa algo en lo que nuestra pareja jamás pensaría. Y mira, así también nos vale para el frío. Si te atreves y te apetece, ¿por qué no te pones un disfraz de algo que sepas que os excite? Con solo pensar en lo que llevas puesto tú misma te vas a ir calentando.
El truco está en elegir algo sencillo, que no abulte mucho y que tenga los toques necesarios para haceros pensar en cómo de caliente os pone la situación. Ponte algo fácil de quitar por encima y que conste de varias piezas. Por ejemplo, una camisa abotonada. Llegado el momento y con la aglomeración del local y el aumento de temperatura, vas a tener que desabrocharte un poco y ¡zas! ya has lanzado una pista. Sus ojos irán directamente a esa tela que reconoce y que ambos sabéis que no está libre de pecados.

Young beautiful couple having romantic dinner on rooftop

Que todo fluya
Sencillo, rápido y extremadamente excitante. Este truco es infalible. Elige un lubricante o cosmético erótico con alguna propiedad. Que haga cosquillas, que cambie de temperatura, que te refresque y a ser posible que sea comestible.
Haz una excursión al baño. Aplícate el bálsamo por los labios vaginales superiores y listo. Ahora sal ahí fuera y déjate sentir. ¿Por qué no retarle a que haga lo mismo? Pásale el bote y desafíale a que sienta lo mismo que tú. Después hablad sobre lo que está pasando entre vuestras piernas. El sexo oral es el más poderoso de todos, oír qué siente, cómo lo siente y compartir vuestras sensaciones será el principio de un gran fin.

No te despegues del teléfono
Solo por esta vez no dejes tu smartphone. Abre tu aplicación de mensajería instantánea favorita o usa el chat privado de alguna aplicación para parejas y lánzate al sexting. Solo entre tu pareja y tú. Mandaos mensajes que os alteren el ritmo. Podéis elegir entre estar al lado, aunque habléis a través el teléfono, o hacer que no os conocéis. Entre textos y miradas esto puede ponerse muy interesante.

Una de tapas
Ay la comida. Qué tiene que tanto nos estimula y que tanto nos recuerda al sexo. Pasa de recetas afrodisíacas. Pídete una ración de algo y observa cómo se lo come. Tal vez cuando llegue el postre prefiráis comerlo en casa.  Vale, puede que si has pedido una de callos pues no sea muy sugerente y no te haga pensar en sexo, pero recuerda que todo está en nuestra cabeza. Que somos capaces de transformar casi cualquier cosa en algo erótico. Y la salsa cayendo por la comisura del labio puede ser realmente excitante. Solo tienes que elegir si tienes más humos de dulce o de salado. Sugerencia: el coulant de chocolate es una opción muy acertada.

Para ponerlo más picante puedes añadir algún toqueteo por debajo de la mesa o por encima de la ropa.

Click aquí para cancelar la respuesta.